Saturday, April 18, 2015

SERVIDUMBRE POR DECRETO

por Jaime Galvis V.

Las teorías marxistas tuvieron muy amplios estudios acerca del proletariado urbano, el tema del proletariado campesino solo fue tratado marginalmente o abiertamente soslayado. Por tanto cuando el Marxismo entro a gobernar países, la política agraria fue un infierno de improvisación que costó millones de vidas.
El régimen comunista en la Unión Soviética sacrificó millones de campesinos para confiscar las tierras y establecer el sistema de los koljozes y sovjozes, los cuales nunca pudieron producir los alimentos necesarios, además la confiscación de la producción agropecuaria de Ucrania en el año 1933 causó una hambruna que mató millones de personas de hambre. Los koljoses en el fondo fueron una imitación de los grandes latifundios de la era zarista, administrados por una burocracia inepta. Los campesinos de los koljozes fueron unos siervos similares a los que describió Gogol en su libro “Almas muertas”; les estaba prohibido trasladarse, estaban atados al establecimiento agropecuario, no podían migrar a las ciudades, su horizonte era totalmente limitado. Todo esto ocasionó qué la Rusia que fue el granero de Europa se convirtiera en un importador neto de alimentos.
El experimento agrario de China fue un colosal disparate que causó millones de muertos y casi lleva al País a un total colapso. Esa pesadilla fue magistralmente descrita por Lucien Bodard en su obra “La Chine de la Cauchemar” y por algunos escritores chinos tales como Mo Yan o Yu Hua, este último en su gran novela “Vivir”. En semejante desastre llegaron a presentarse situaciones tales como la exportación a Hong Kong de carne de pollos alimentados con cadáveres, innumerables casos de canibalismo y una generalizada desesperación por lo cual devoraban hasta las hojas de los árboles. Todo esto amenizado con la orden oficial de fundir hierro hasta en las estufas de las viviendas campesinas.
El desastre agrario se ha repetido en menor escala en países tales como Corea del Norte, Cuba y Venezuela.
En Colombia, la actividad de las guerrillas izquierdistas ha tenido como principales víctimas a los pobladores del campo. Los agricultores han sufrido la extorsión o boleteo, las minas quiebrapatas, los secuestros, el reclutamiento forzado de sus hijos menores de edad, los desplazamientos forzados y miles de asesinatos. A tanto ha llegado la sevicia, que en un comunicado de las Farc expedido en Samaniego (Nariño), publicado en el diario El País de Cali, aparece la orden de cobrarles a las víctimas de las minas quiebrapatas el valor del explosivo que los dejó lisiados. Hace poco circuló en el Putumayo otro ukase de las Farc prohibiendo a los habitantes de determinadas poblaciones y veredas viajar a otros lugares o departamentos sin solicitarles permiso.    
Ante todo esto se encuentra el observador desprevenido con un Gobierno que pretende negociar la población campesina con las guerrillas, creando un adefesio denominado “Zonas de Reserva Campesina” en las cuales la autoridad sería el movimiento subversivo. ¿Será que nuestros estadistas se han tomado el trabajo de consultar a la población campesina al respecto? El Señor Presidente y sus asesores creen que están manejando un hato de ganado. Francamente esto puede constituir uno de los atropellos más atroces de nuestra historia. Los ideólogos de cafetería pretenden jugar con los compatriotas más humildes convirtiéndolos en siervos de la gleba de cualquier experimento absurdo o peor aún del narcotráfico.
Para el habitante de la ciudad pintar palomitas de la paz y hacer frases idiotas es un juego frívolo, porque los que están predestinados al sacrificio son otros.



Saturday, April 04, 2015

EL CIRCO

El acontecer político de Colombia, adquiere paulatinamente visos circenses, las piruetas ideológicas, el oportunismo, los continuos cambios de rumbo, las mentiras a medias y totales, los falsos anuncios y una asfixiante propaganda, están acabando con la fe en el futuro.Un proceso de paz absurdo, en el cual los miembros de las Farc aparecen regañando y amedrentando a sus víctimas y a la ciudadanía inerme, aprovechando la caja de resonancia que les suministra el Gobierno. Un aparato judicial desbordado  y corrupto cometiendo atropellos. Una Fiscalía dedicada a las persecuciones políticas apoyada en toda una pléyade de falsos testigos. Personajes de la política dedicados a sacarle provecho económico a los obituarios familiares. Toda una cáfila de trapecistas ideológicos que saltan del Chicó al Foro de Sao Paulo o a la inversa sin sonrojarse. Unos gabinetes ministeriales cuyos titulares en su mayor parte desempeñan tareas que desconocen. Unos lineamientos de la economía absolutamente erráticos, donde no hay planeamiento alguno, todo se reduce a apagar incendios.Cuando hubo la bonanza petrolera, entidades oficiales se dedicaron a entorpecer la exploración con las demoras en los permisos ambientales y otras trabas que frecuentemente olían a chantaje, por tanto la en la época de los mejores precios del petróleo en la historia, gran parte de las áreas promisorias permanecieron inexploradas. Se hizo gran alharaca respecto al peligro que representaba la minería para el País; Contrataron unas veedurías internacionales costosísimas para darse cuenta que la minería de Colombia es muy pobre, en su mayor parte ratoneras. Sin embargo el Gobierno se dedicó a crear una serie de “agencias” costosísimas, burocracia inútil. La afluencia de dinero no significó avance alguno en la infraestructura vial. Ahora que se secó la fuente de ingresos comenzaron a anunciar y licitar todo lo que no se hizo cuando había ingresos suficientes.

El gasto en propaganda sigue disparado, la compra de aplausos está significando erogaciones enormes en una época de vacas flacas. El gasto para “la Paz” es cuantioso, todo el que equipare este proceso al Tratado de Versalles sale premiado. Por otra parte el turismo oficial sigue imparable, al Señor Presidente le encantan las pompas y circunstancias, en esto se parece un poco a Haile Selassie antiguo emperador de Etiopia. Mientras tanto las frustraciones de los colombianos se acumulan, todavía no se ha reconstruído a Gramalote, la reforma de la educación en nada, la reforma en la salud se halla en cuidados intensivos, la reforma judicial congelada, los proyectos agroindustriales en la Altillanura no florecieron.Pero el espectáculo continúa, un joven político propone la legalización de la marihuana por sus efectos terapéuticos, ese señor olvida que la morfina también tiene usos terapéuticos. Un personaje cuyo nombre es mencionado en los escándalos de DMG, Interbolsa, Saludcoop y Fidupetrol continúa acusando y encarcelando “por indicios”; contratan una agencia internacional “caza talentos” para buscar el nuevo presidente de Ecopetrol, la cual por rara coincidencia escoge el que tenía elegido el Gobierno. Los atentados ya no los ejecutan las Farc sino “fuerzas oscuras”; las Farc anuncian el desminado del territorio pero luego aclaran que es solamente en unas zonas piloto y el desminado lo debe realizar el ejército. Esa locura colectiva ha contagiado a la Iglesia Católica, cuando la muerte de Alfonso Cano, líder de las Farc, un altísimo jerarca de la Iglesia declaró que habían asesinado a un anciano inerme, nunca se refirió en términos parecidos ante el asesinato de Monseñor Isaías Duarte Cancino  En todo este caos cabe preguntarse no quién lleva el rumbo del país, sino quién está detrás del teleprónter.
Jaime Galvis V.



Thursday, March 26, 2015

Socialismo

Recibido de un Anónimo

Todos los días 10 hombres se reúnen en un bar para charlar y beber cerveza. La cuenta total de los diez hombres es de $100. Acuerdan pagarla de la manera proporcional en que se pagan los impuestos en la sociedad de un país, con lo que la cosa sería más o menos así, según la escala de riqueza e ingresos de cada uno.  Los primeros 4 hombres (los más pobres) no pagan nada.
El 5º paga $1.
El 6º paga $3.
El 7º paga $7.
El 8º paga $12.
El 9º paga $18.
El 10º (el más rico) paga $59.

A partir de entonces, todos se divertían y mantenían este acuerdo entre ellos, hasta que, un día, el dueño del bar les metió en un problema: “Ya que ustedes son tan buenos clientes,” les dijo, “Les voy a reducir el costo de sus cervezas diarias en $20. Los tragos desde ahora costarán $80.”

El grupo, sin embargo, planteó seguir pagando la cuenta en la misma proporción que lo hacían antes. Los cuatro primeros siguieron bebiendo gratis; la rebaja no les afectaba en absoluto. ¿Pero qué pasaba con los otros seis bebedores, los que realmente abonan la cuenta? ¿Cómo debían repartir los $20 de rebaja de manera que cada uno recibiese una porción justa? Calcularon que los $20 divididos en 6 eran $3,33, pero, si restaban eso de la porción de cada uno, entonces el 5º y 6º hombre estarían cobrando para beber, ya que el 5º pagaba antes $1 y el 6º $3. Entonces el barman sugirió seguir pagando con la misma fórmula, en función de la riqueza de cada uno, y procedió a calcular la cantidad que cada uno debería pagar.
El 5º bebedor, lo mismo que los cuatro primeros, no pagaría nada: (100% de ahorro).
El 6º pagaría ahora $2 en lugar de $3: (ahorro 33%)
El 7º pagaría $5,05 en lugar de $7: (ahorro 28%).
El 8º pagaría $9 en lugar de $12: (ahorro 25%).
El 9º pagaría $14,1 en lugar de $18: (ahorro 22%)
El 10º pagaría $49,85 en lugar de $59:(ahorro 16%)

Cada uno de los seis pagadores estaba ahora en una situación mejor que antes: los primeros cuatros bebedores seguían bebiendo gratis y el quinto también.
Pero, una vez fuera del bar, comenzaron a comparar lo que estaban ahorrando. “Yo sólo ahorré $1 de los 20 rebajados”, dijo el 5º hombre y señaló al 10º bebedor, diciendo “pero él recibió $9”
“Sí, es correcto,” dijo el 6º hombre. “Yo también sólo recibí $1 de los 20 ahorrados; es injusto que él reciba nueve veces más que yo.”
“Es verdad”, exclamó el 7º hombre. “¿Por qué recibe el $9 de rebaja cuando yo recibo sólo $2? ¡Los ricos siempre reciben los mayores beneficios!”
“¡Un momento !”, gritaron los cuatro primeros al mismo tiempo: “¡Nosotros no hemos recibido nada de nada. El sistema explota a los pobres!...”
Al final, los nueve hombres rodearon al 10º y le dieron una paliza.

La noche siguiente el 10º hombre no acudió a beber, de modo que los nueve se sentaron y bebieron sus cervezas sin él.
Pero a la hora de pagar la cuenta descubrieron algo inquietante: Entre todos ellos no juntaban el dinero para pagar ni siquiera LA MITAD DE LA CUENTA.

Y así es, amigos y amigas, periodistas, profesores universitarios, gremialistas y asalariados, profesionales y gente de la calle, la manera en que funciona el sistema de impuestos.  La gente que paga los impuestos más altos son los que se benefician más de una reducción de impuestos.  Póngales impuestos muy altos, atáquenlos por ser ricos, y lo más probable es que no aparezcan nunca más.  De hecho, es casi seguro que comenzarán a beber en algún bar en el extranjero donde la atmósfera sea algo más amigable.

Moraleja: “El problema con el socialismo es que uno termina quedándose sin el dinero de la otra gente”.

Ya lo dijo Margaret Thatcher: "El socialismo fracasa cuando se les acaba el dinero.... de los demás"

Tuesday, February 24, 2015

LA HIBERNACION DE COLOMBIA

Colombia nunca se distinguió por ser un país dinámico en aspecto alguno. Después de la Independencia, la vida nacional transcurrió en un marasmo periódicamente interrumpido por guerritas civiles sin mayores consecuencias, la vida de los colombianos era aldeana y rutinaria. Se parecía mucho a ciertos pequeños reinos olvidados tales como Siam, Nepal o la Abisinia del Negus.
El cataclismo ideológico del Siglo XX, solamente afectó a Colombia en forma marginal, en el fondo subsistió ese edificio ceremonial y decrépito que tradicionalmente fue el Estado Colombiano. Lo único que produjo un cambio verdaderamente radical fue el narcotráfico, este fenómeno estremeció hasta la base del Establecimiento en Colombia. Fue el único factor que cambió la estructura eminentemente clasista de la sociedad y el único avance real de la economía nacional, sin exagerar se puede afirmar que con el narcotráfico desapareció la Colombia de pata al suelo.
Las drogas ilícitas permitieron una movilidad social nunca vista, pero, poco contribuyeron a la formación de una economía moderna, la infraestructura permaneció estancada, la industria no tuvo avances dignos de mención, la minería experimentó un desarrollo pobre y la explotación de hidrocarburos mantuvo un desempeño mediocre. Pero la afluencia de dinero incrementó en forma exponencial la actividad comercial, la construcción y el gasto suntuario en todas sus facetas.
Con la explosión de dinero en 2010, la euforia llevó a postular las locomotoras del desarrollo y otros anuncios desmesurados, los cuales se quedaron en anuncios. Gradualmente empezó una parálisis progresiva, el País entró en hibernación, todo se tornó lento. Las obras públicas se volvieron eternas o se paralizaron, desaparecieron los proyectos de la carretera a Nuquí y el puerto de Tribugá, las autopistas de la Montaña se transformaron en las autopistas de la parálisis, el túnel de La Línea se volvió algo de nunca acabar, la carretera La Uribe-Colombia lleva un ritmo que se puede calcular en metros por año, otro tanto sucede con la variante Sibundoy-Mocoa y con la irónicamente denominada carretera de “La Soberania” entre Pamplona y Saravena. La minería legal de oro se paralizó por obra y gracia de las agencias estatales. La exploración petrolera se estancó por los permisos ambientales y el sabotaje de las “comunidades”.
El ensanche de la refinería de Cartagena lleva el paso de caracol y el de la refinería de Barrancabermeja fue aplazado indefinidamente. La industria del ensamblaje automotriz se halla en franco declive. La industria textil en crisis. La siderurgia de Colombia en nada, Paz de Río es un enfermo terminal. En medio de este cuadro lastimoso, el ministerio de Fomento Industrial se transformó en un ministerio de hotelería.
La agricultura también ha sido afectada por la enfermedad del sueño. El proyecto agroindustrial de la Altillanura fue aplazado indefinidamente, la palmicultura está en crisis, grandes proyectos agroindustriales tales como el Merhav han sido cancelados.
El sopor también está afectando la educación, las anunciadas reformas no aparecen, son simples anuncios pero realidades nada. La prolongación de la jornada escolar no se ha realizado, fue un simple recurso electoral. La situación de la salud es cada día más grave y solamente hay promesas, el mundo hospitalario está quebrado y sin solución a la vista. La justicia es todo un chiste, un aparato paquidérmico e inepto, dedicado a intrigas y persecuciones políticas.
Hasta los medios de comunicación están en crisis porque la ciudadanía esta hastiada de la propaganda oficial. Todo un despliegue de estadísticas amañadas y anuncios de obras que no se realizan. La propaganda monotemática de la paz no la cree nadie, es un anestésico para que se olvide la pereza gubernamental.
En las condiciones actuales el País está siendo sometido a un proceso de hibernación decretada o peor aún a una operación de criogenia de la cual no se sabe si despierte.


Jaime Galvis V.

Wednesday, February 11, 2015

MINERIA ILEGAL

Recientemente los medios de comunicación se han referido con insistencia al terrible delito de la minería ilegal. Como muchos otros temas, es tratado a la ligera y con un notable desconocimiento del tema y sus implicaciones. No se sabe quién está peor informado, si los “periodistas” que se refieren al tema o los funcionarios del Gobierno.
En una vieja y venerable tradición, los funcionarios del Estado que rigen la actividad minera, desconocen totalmente el tema, por tanto siempre las legislaciones y reglamentos se han diseñado por instinto, no por conocimiento. Generalmente los funcionarios despistados creen que quien hace exploración minera sale al campo y pronto regresa con alforjas llenas de oro y diamantes.
Hay toda una serie de conceptos errados por lo cual se confunde exploración con evaluación. La exploración se realiza con el fin de buscar un mineral determinado y confirmar su presencia en determinada zona. La evaluación exige toda una serie de procesos tales como apertura de trincheras, perforaciones, análisis químicos, etc., todo lo cual implica grandes inversiones.                 
La exploración puede ser infructuosa (como sucede en la mayor parte de los casos). La evaluación indica si el mineral hallado es explotable económicamente. En la mayor parte de los casos no lo es,  por tanto la inversión económica realizada se pierde totalmente. Cabe anotar que en el proceso de exploración y explotación no hay lucro de ninguna clase, solamente gastos.
La legislación de minas en Colombia ha sido instintiva y errática. El desconocimiento del tema por una falta casi total de experiencia en minería, ha producido un estancamiento casi total. Se establecen normas y exacciones caprichosas y cambiantes sin un análisis serio de la situación. Por ejemplo, establecieron el llamado canon superficial, un impuesto a la exploración notablemente cuantioso. Esto parece obedecer a un apetito fiscalista, establecido sin un análisis serio de la situación. La exploración y evaluación de depósitos minerales no es una actividad que produzca dividendos, solamente gastos cuantiosos, si se suma la exacción mencionada, la exploración minera se torna excesivamente onerosa, además dicho impuesto no le asegura el acceso al área de interés debido a los problemas de orden público. Es absurdo que un Estado que no ofrece seguridad, no tiene una cartografía geológica creíble del territorio y carece de estudios metalogénicos pueda cobrar por asegurar un derecho. 
Además el empresario minero se ve atropellado por “comunidades” las cuales generalmente son grupos extorsivos que aparecen cuando olfatean alguna actividad económica, movimientos ambientalistas, creación de parques nacionales o zonas de reserva, vecindad de áreas de reserva indígena, y la concebida extorsión guerrillera. A todo lo anterior se agregan obligaciones tales como nombrar un apoderado (abogado titulado), en muchos casos hacer levantamientos arqueológicos, conseguir una póliza de seguros (¿para que?), tramitar el levantamiento de la reserva forestal establecida en 1959. Si culmina todo ese viacrucis burocrático, debe presentar el “PTO”, un absurdo requisito por el cual el empresario debe presentar un balance, proyectando todas las actividades de la mina hasta su reversión que puede ser en treinta años. Además de todo lo anterior, satisfacer todas las exigencias caprichosas de los funcionarios, los cuales son dados a legislar por su cuenta. 
Si todo el proyecto exploratorio fracasa, porque no hay suficiente mineral o este es de muy baja ley o por  imponderables tales como que  las “comunidades” o los alcaldes impidan continuar trabajos, el área sea declarada parque nacional o reserva especial, los arqueólogos y antropólogos veten e l proyecto porque hallaron un circo romano, además de la eventualidad que las guerrillas dinamiten los campamentos o secuestren el personal técnico; la empresa exploratoria debe cancelarle al Gobierno todos los cánones superficiales, so pena de que le establezcan una persecución fiscal, peor aún si se trata de un pequeño empresario ya que le pueden quitar hasta su casa. El Gobierno tiene más consideración con los narcotraficantes.
Si el proyecto minero llega a realizarse, el empresario estará sujeto la “fiscalización”, esto permite que los funcionarios lo puedan multar por no producir determinado año lo especificado en el PTO, no importan las circunstancias que lo afecten tales como inundaciones, terremotos, huelgas, derrumbes o catastróficas bajas en los precios del mineral. Por otra parte estará sujeto a las inspecciones de funcionarios del medio ambiente los cuales lo pueden multar por cualquier minucia.Como se puede adivinar todas esas “inspecciones” son una magnífica oportunidad para la corrupción y el chantaje.
Las “comunidades” estarán pendientes de acusarlo de contaminar la capa de ozono de la tierra o de verter estricnina en los desagües o cualquier otra sandez de ese estilo.
Cabe preguntar, en los años que llevan cobrándose los “cánones” ¿Qué beneficios le ha llevado el Gobierno a las zonas mineras con esos dineros?  A distritos mineros tales como Barbacoas, Segovia, Zaragoza se llega por trochas tales como la “carretera Junín- Barbacoas”, la “carretera ceres-Zaragoza” o la “vía Segovia Zaragoza”, verdaderos caminos de herradura. Otros distritos mineros son enclaves aislados donde solamente llega la acción del Gobierno para cobrar multas y exacciones y exigir requisitos absurdos. Poblaciones tales como Guamocó,Tiquisio, Puerto Claver. SipíTimbiquí, Payan, Nóvita, Sanabria, etc, nunca han recibido vías de comunicación, servicios públicos ni inversiones en sanidad, pero si sus habitantes pretenden legalizar sus actividades mineras, les llueven los cobros de cánones, multas, exigencias de “apoderados”, pólizas de seguros y mil requisitos más.  
Luego de lo anteriormente expuesto, cabe concluir que la minería ilegal ha proliferado, por la sencilla razón que el minero ilegal solamente es extorsionado por la guerrilla.  

Jaime Galvis Vergara  
Geólogo

Thursday, January 29, 2015

INDECISION

Alguien dijo alguna vez que “indeciso es aquel que entre dos males los escoge a ambos”. Si hay algo que ha caracterizado el devenir de Colombia ha sido la indecisión. La historia de Colombia ha sido una senda tortuosa sin derrotero definido. El Siglo XIX, fue un período de la historia nacional absolutamente anodino durante el cual los gobiernos oscilaban entre el librecambismo y el proteccionismo, entre el centralismo y el federalismo, entre el clericalismo y el anticlericalismo, sin tomar posiciones definidas, ya que esto eran temas de discusiones chocolateras, en el fondo el País nada emprendió con seriedad y constancia. Se presentó el problema de Panamá y la indecisión llevo al gobernante de turno a la peor situación.
Con los dineros recibidos como indemnización por la pérdida de Panamá se iniciaron obras civiles en especial ferrocarriles, proyectos que siempre estuvieron marcados por la indecisión, por tanto fueron una serie de vías férreas truncas, un ferrocarril de Bogotá al Pacífico que no pasó de Ibagué, una línea férrea pomposamente denominada ferrocarril Tolima-Huila-Caquetá el cual solamente llegó a Neiva, una vía férrea a Bucaramanga que se interrumpió en Barbosa. Una línea férrea de Medellín a Puerto Berrio cuya vacilante construcción tomó más de sesenta años, otra de Bucaramanga a Puerto Wilches de dudosa rentabilidad. Un ferrocarril de Tumaco a un caserío insignificante llamado El Diviso, sin continuidad. Similarmente una vía de Cúcuta a Puerto Villamizar aspirando a llegar al lago de Maracaibo. Otra vía de mayor longitud y continuidad de Buenaventura a Cali y de allí a Popayán, Pereira, Armenia, Manizales y Medellín. Otras vías tales como Bogotá-Tunja-Sogamoso, Santa Marta-Fundación, Cartagena-Calamar, Barranquilla-Puerto Colombia, Ibague-Honda, Bogotá-Dorada, etc,. Todo esto constituyó un enredo de ramales férreos inconexos. Para vertebrar el sistema férreo se construyó el Ferrocarril del Atlántico, con la característica indecisión se hizo una vía de trocha angosta y especificaciones pobres. Después de inaugurado y un corto período de servicio, aproximadamente 30 años, el Ferrocarril del Atlántico suspendió servicios y fue prácticamente abandonado, en medio de vacilaciones acerca de darlo en concesión, rehabilitarlo, en resumen nada, indecisión. En los años sesenta, el Gobierno Nacional decidió prohibir la generación de energía eléctrica por parte de particulares, esta caprichosa resolución casi acaba con la industria de la Costa Atlántica, posteriormente el Gobierno se dedicó a promover la inversión privada en energía eléctrica. En los años sesenta establecieron control de cambios y una poderosa oficina de planeación nacional que controlaba hasta la instalación de una panadería o una fábrica de escobas en el territorio nacional. Estas medidas copiadas de los regímenes políticos de países de Europa Oriental tuvieron el mismo resultado que en Bulgaria o Rumania. Por tanto luego fueron suspendidas. Después de la Segunda Guerra Mundial hubo un impulso industrial, errado, pero por lo menos existió, Se creó Acerías Paz de Rio, un verdadero disparate empresarial, cuya protección contra toda competencia, causó el total estancamiento de la siderurgia en Colombia. La metalurgia colombiana se limita a fundir chatarra. El impulso industrial se estancó ante las indecisiones del gobierno y una torpe apertura sin contraprestación que casi acaba con las manufacturas de Colombia. Actualmente se está presentando una serie de quiebras y retiros de empresas manufactureras sin que le Gobierno se manifieste al respecto. En la década de los años 40 se creó la Flota Mercante Grancolombiana, en Compañía con Venezuela y Ecuador, en 1953, Venezuela vendió su participación, con lo cual Colombia quedo dueña del 90 % de la mencionada empresa naviera, durante los años 70 llego a tener en actividad más de 100 barcos, propios y alquilados. En los años 90 la empresa fue vendida sin pena ni gloria, finalizó la actividad naviera mercante del País.
La exploración y producción petrolera ha sido una actividad sujeta a continuos vaivenes en la legislación; cuando alguna empresa logra un éxito exploratorio, automáticamente el gobierno cambia las reglas de juego, endureciendo las múltiples exigencias, para luego, al presentarse un descenso en la producción volver a la política de puertas abiertas. Este tira y afloje lleva años, ya que Ecopetrol nunca ha tenido conocimiento real del potencial petrolero del país, todo ha sido malicia y adivinación. La minería no ha tenido mejor suerte, generalmente manejada por altos funcionarios sin conocimientos del tema, ha sido un campo de especulaciones periodísticas y alharaca ambientalista, en el cual las decisiones se toman sin criterio científico alguno y los proyectos naufragan en la indecisión.
El tema agrario ha sido otro campo de ensayos e indecisiones sin sentido alguno. Construyeron un embalse en la Guajira para irrigación al cual no le hicieron conducciones para llevar el agua a las zonas de cultivo, por lo cual se encuentra prácticamente abandonado. Armaron un proyecto agrícola de grandes dimensiones (naturalmente teórico) en la altillanura de la Orinoquia y cuando los empresarios empezaron a invertir y actuar, el Gobierno paralizó totalmente las inversiones y obras.
Francamente el Estado Colombiano funciona como ciertas marchas fúnebres en Nueva Orleáns un paso para delante y otro para atrás. ¡Bien venidos al pasado!


Jaime Galvis V. 

Wednesday, January 28, 2015

Atropellos

Señor Ministro de Minas y Energía
Doctor Tomás González Estrada

Señor Ministro, por medio de la presente comunicación quiero presentar una protesta por la forma como se pretende atropellar a numerosos solicitantes de licencias de exploración minera en las antiguas oficinas de Ingeominas..

La tramitación minera en el Ingeominas fue un verdadero maremágnum de corrupción, allí se escamoteaban los expedientes, se le cambiaban los números de radicación, las fechas y con una facilidad asombrosa las solicitudes cambiaban de titulares. Todo se movía aceitado por sobornos, por tanto, si se solicitaba una cesión de derechos, esto solamente hacia curso si había “amigos” por dentro o se hacían “contribuciones” por debajo de la mesa. Otro tanto sucedía para solicitar una suspensión de términos por problemas de orden público u otra impedimenta. Aún la simple consulta de expedientes estaba sujeta a los sobornos, porque eventualmente la documentación se hallaba en Medellín o Cali o se encontraba en la “oficina jurídica”. Todo ese entramado de corruptelas hizo que muchos solicitantes se desentendieran de las solicitudes, ya que hasta para renunciar un expediente se necesitaba someterse a las exigencias y atropellos de los funcionarios. La magnitud de la corrupción en Ingeominas es bien conocida.

Ahora, la Agencia Nacional de Mineria pretende cobrar cánones superficiales y otras exacciones en sumas exorbitantes a titulares de licencias que en general fueron víctimas de todas las trapacerías que ocurrieron en Ingeominas. Como le van a cobrar cánones a solicitantes que nunca pudieron saber el estado real de sus expedientes y que lógicamente jamás lograron ganarse un peso con el hallazgo minero denunciado. Esto es echar sal en la herida. ¿Que pasó con toda esa cáfila de funcionarios corruptos? Por lo menos debían cobrarles algún impuesto por todo ese dinero de los sobornos y chantajes.

Señor Ministro: Es aberrante que el ciudadano medio no merezca la más mínima consideración de parte del Estado.

Ateniéndome al derecho de petición solicito respuesta a esta comunicación.

Atte. Jaime Galvis Vergara
C.C. 17.053.070

Tuesday, January 20, 2015

Improvisación

En Colombia el nombramiento de ministros y otros altos funcionarios, generalmente no tiene nada que ver con la profesión ni la trayectoria de los candidatos, la selección parece realizarse por medio de una tómbola, funcionarios que desconocen un tema asumen tareas administrativas de actividades ajenas a su profesión, por tanto entran a aprender mandando y eso generalmente lleva a cometer disparates mayúsculos.

En la empresa privada en Colombia hay gentes de muy buena preparación profesional y también meritorios empresarios que a pesar de carecer de preparación académica crearon grandes emporios económicos con inteligencia y sentido común.

En el sector oficial, las cosas funcionan de una manera diferente, se nombra un alto funcionario para desempeñar una actividad que desconoce y se mantiene en el cargo un par de años sin alcanzar un cabal conocimiento de sus funciones. Los ejemplos son demasiado numerosos, además existen funcionarios toderos que saltan como los caballos del ajedrez para desempeñar funciones totalmente disímiles. Valga como ejemplo un ministro actualmente en funciones que ha desempeñado sucesivamente las carteras de Desarrollo, Transporte, Minas y Hacienda. ¿Estará enterado de los temas de dichos ministerios? Por lo menos fue conocido en el tema hidráulico. Un conocido banquero y abogado desempeñó las carteras de Minas, Hacienda y Agricultura; durante el ejercicio de este último ministerio se distinguió por declaraciones estrambóticas tales como afirmar que la minería estaba acabando con la agricultura de Colombia o que la represa de El Cercado en la Guajira era un elefante blanco. Francamente la coherencia en lo referente a los cargos que desempeñó no se nota. Actualmente el titular del Ministerio de Agricultura es un ilustre abogado y político del cual cabe preguntar si en su vida ha sembrado un repollo.  El actual Ministro de salud es un ingeniero civil. En el Ministerio del transporte la cartera la desempeña una abogada, más aun, en la alta cúpula del transporte, la cabeza visible es un personaje cuyo cargo solamente existe en Colombia, Vicepresidente de Obras Públicas, un abogado que antes fue Ministro de Hacienda y luego de Vivienda. Una entidad del Ministerio de transporte la ANI, la dirige otro abogado, solamente INVIAS es dirigido por un Ingeniero civil, único representante de esa profesión en toda la alta fronda burocrática de lo que antiguamente se conoció como Ministerio de Obras Públicas. Cabe agregar que esa cartera antes la dirigió una administradora de empresas. A toda esa cúpula burocrática le tomó cuatro años cambiarle el nombre a un plan de carreteras, el cual pasó de llamarse “Autopistas de la Montaña” a denominarse “Autopistas de la Prosperidad”. Naturalmente no se ha movido un buldozer en ese lapso.

El Ministerio de Minas y Energia y sus dependencias han sido una pista de baile para los personajes más disímiles. Dicha cartera ha sido desempeñada por abogados, periodistas, ingenieros civiles, un poeta y una juez de Medellín. Todo esto explica el curso errático que han tenido las actividades inherentes al subsuelo, sujetas a las genialidades de toda una serie de ministros transitorios. El primer ministro de minas que acompañó al actual mandatario dedicó todo su empeño en ahuyentar la inversión en minería y su sucesor creó un absoluto caos en los trámites para la actividad petrolera, paralizando durante meses la exploración de hidrocarburos. Las entidades adscritas al mencionado ministerio, no han tenido mejor suerte. En la presidencia de Ecopetrol han desfilado toda una serie de personajes cuya principal característica en común, con escasas excepciones, es el desconocimiento, del tema petrolero. Esa nutrida galería de directivos ha incluido abogados, químicos, ingenieros civiles, economistas, ganaderos, etc. La Agencia Nacional de Hidrocarburos, heredó esos atavismos burocráticos, por lo cual sus directores actúan más por instinto que por conocimiento. Se creó el Servicio Geológico Nacional y lo dirige un administrador de empresas.

En la cartera de relaciones exteriores la situación ha sido bastante similar a la de otros ministerios. Ha tenido una amplia variedad de ministros, en alguna ocasión ese cargo lo desempeñó un teniente coronel retirado. Actualmente el cargo de canciller lo desempeña una señora cuyo principal galardón académico lo constituye el estudio del idioma Francés en Paris. Su gestión ha sido tan poco coherente, que da la impresión que sus contactos y conversaciones con los países vecinos los ha llevado a cabo en Patois. Por tanto el único país vecino con el cual no hay malentendidos es Haití.

El inventario del absurdo burocrático en Colombia es inmenso, un ministro de hacienda cuya profesión es administrador de empresas casi acaba con la industria de Colombia. Una ministra del medio ambiente, de profesión geóloga propuso la deportación de todos los habitantes que se hallaran en áreas situadas por encima de 2900 metros de altura sobre el nivel del mar, con el fin de erradicar la minería y los cultivos de papa y cebolla. Esto basado en el concepto sofístico que sostiene que en los páramos se encuentra la reserva hídrica de Colombia.

Al analizar el cuadro de la administración pública, cabe recordar una magnífica película de Federico Fellini titulada “Ensayo de Orquesta”.

En conclusión, cabe hacer un paralelo entre Venezuela y Colombia, el primero de estos países se dedicó a desarrollar un proyecto de gobierno denominado “El Socialismo del Siglo XXI”, Colombia se ha encaminado a desarrollar otro esquema político que puede denominarse “El Anarquismo del Siglo XXI”, no es difícil augurar que los resultados van a ser los mismos.


Por Jaime Galvis Vergara, Geólogo.        

Monday, December 15, 2014

Proceso de Paz

Hay desastres periódicos que producen destrucción y dolor en los países, en Norteamérica son los tornados, en Japón y Chile los terremotos, en la India los monzones, en Africa tropical las epidemias, en Colombia son las conversaciones de paz. Cada vez que el mandatario de turno decide embarcarse en un proceso de paz, la administración pública se anarquiza, la inversión extranjera se espanta, la extorsión y otras actividades delictivas se multiplican, el Estado entra en un proceso de desconcierto y parálisis  inverosímiles, debido a los posibles cambios y traumatismos que va a traer la paz. La experiencia ha demostrado que esos procesos terminan en debacles tales como el episodio del Palacio de Justicia o la culminación del sainete del Caguan. El actual proceso de paz ha avanzado más que los anteriores, por lo tanto no solamente se ha presentado el caos y desgobierno internos, también se han afectado las relaciones exteriores, para satisfacer a la insurgencia, Colombia cambió sus alianzas, se alejó de Estados Unidos a pesar que este país le ayudó a recuperarse del anterior proceso de paz. Se estableció una alianza con Venezuela y demás países de Unasur. Esto ha llevado a que en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia se hayan convertido en mandaderos del gobierno de Venezuela. Además es una alianza en la cual los señores de Unasur apoyan abiertamente a Nicaragua en su pleito territorial contra Colombia. Son unos aliados tan desdeñosos que no asistieron a la posesión del actual mandatario, ni han invitado a Colombia a ser miembro del Alba.
Ante estos traumatismos periódicos que son los procesos de paz, cabe pensar en la posibilidad que el Estado Colombiano maneje el proceso de paz como una política de Estado y no como eventos periódicos manejados según la voluntad y vanidad del mandatario de turno. La solución sería crear una comisión de muy alto nivel que maneje el tema por encima de los intereses políticos y del orgullo personal de los mandatarios. Solamente así se emprendería un proceso serio y definido, con derroteros claros. Esto reemplazaría las caóticas conversaciones en las cuales cada presidente improvisa políticas y procedimientos. Nunca debe olvidarse que la subversión ha manejado el mismo discurso así sea errado y anacrónico, durante más de 50 años, mientras los mandatarios cambian continuamente de ideas y planteamientos.    
Hay un ejemplo muy interesante respecto al manejo de un tema fundamental por encima de los periódicos cambios de gobierno; Es el caso de la cancillería de Brasil, a lo largo del Siglo XIX y parte del Siglo XX, dicho superministerio actuó por encima de los gobernantes de turno con unos derroteros y políticas muy definidas. Su eficacia fue tan grande que Brasil conquistó la mitad del territorio de Suramérica sin disparar un tiro. Gran diferencia con gobiernos como los de Bolivia donde los caudillos bárbaros regalaban a pedazos el territorio nacional.
Solamente el manejo de altura, por encima de gobernantes e intereses políticos pueden tener algún resultado favorable, estos procesos episódicos solamente han llevado a montar comedias grotescas y a que los gobernantes se pongan en ridículo.

Jaime Galvis V.

Saturday, November 29, 2014

Petróleo en Colombia

La exploración del petróleo en Colombia siempre estuvo marcada por una característica: el caos. Las primeras compañías que prospectaron hidrocarburos, se mantuvieron como compartimentos estancos, prácticamente, cada una creóunas bases conceptuales en cuanto a estratigrafía, tectónica y otros aspectos en forma aislada. La compañía que hizo una labor exploratoria de campo más intensa, fue la Shell Oil Company.  A pesar de esto el conocimiento de geología de campo de Colombia fue limitado y fragmentario. Un ambiente geográfico difícil, amplias zonas selváticas y pantanosas, escasos afloramientos y la carencia de vías de comunicación fueron factores que obstaculizaron la prospección petrolera. Por otra parte la información geológica generada por el Gobierno no tenía conexión con la de las compañías. Se formó una nomenclatura estratigráfica y tectónica totalmente caótica. Una gran proliferación de nombres y una escasez de ideas. En 1951 se creó la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, esta entidad tomo el carácter de un cuasi ministerio, por lo cual sus presidentes generalmente surgieron de las altas esferas de la política, la industria y las finanzas. Solamente en contados periodos, los presidentes de Ecopetrol han sido personajes con alguna trayectoria en la industria petrolera. Por esto, ha sido frecuente que un presidente desconocedor del tema sea manejado por la tecnocracia interna de la empresa.
Un aspecto que incidió en forma definitiva en el desarrollo de Ecopetrol, fue el de los contratos de asociación. Se estableció quetoda compañía operadora que hiciera exploración en Colombia, obligatoriamente debía estar asociada con Ecopetrol. Esto influyó profundamente en el funcionamiento de la Empresa. Al tener participación económica en los hallazgos de otras compañías, la tarea exploratoria de Ecopetrol se redujo a hacer modelamientos geológicos imaginarios en base a información secundaria, sin hacer trabajos de campo. El trabajo consistió en usar alguna información de subsuelo, mezclada con información secundaria recibida de las compañías y elaborar esquemas geológicos imaginarios y frecuentemente disparatados. En informes estéticamente atractivos se presentaba una mezcolanza de procesos geológicos, geosinclinales, cabalgamientos, fallaslístricas , gigantescos deltas, estuarios, sabkhas, subducciones, cañones submarinos, etcétera, esto adobado con una nomenclatura estratigráfica totalmente caótica. Toda una mitología geológica que produjo resultados exploratorios mitológicos. No había necesidad alguna en producir hallazgos petroleros, ya que la compañía obtenía grandes ingresos a remolque delas compañías privadas asociadas. Los fracasos exploratorios de Ecopetrol son legendarios. Además, la Empresa Colombiana de Petróleos manejaba el otorgamiento de áreas de interés a las compañías privadas, algo que favoreció las corruptelas.
Luego se creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos a la cual se le asignó la tarea de la adjudicación de áreas a las compañíaspetroleras, incluida Ecopetrol. Se acabaron los contratos de asociación. La Empresa Colombiana de Petróleos pasó a ser una compañía que debía depender económicamente de sus hallazgos (por lo menos teóricamente). Naturalmente la Vicepresidencia Ejecutiva de Exploración y Producción se encontró en una situación bien difícil, no había (ni hay) un modelamiento claro de ninguna cuenca petrolera. Una cuestión era producir información vistosa e imaginaria y otra tener certezas sobre las posibles estructuras petrolíferas. Al estar recostados en la actividad de las compañías privadas, nunca hubo la necesidad de tener razón. Ecopetrol continuó recibiendo los campos petroleros que revierten a la Nación, con lo cual ha acaparado enormes extensiones donde no realiza labor alguna.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos, nació con algunas dolencias hereditarias, la misma confusión conceptual de Ecopetrol, un manejo caótico de la información (la cual con frecuencia se pierde) y una serie de exigencias y requisitos exagerados a las compañías privadas. La desorientación es tan grande, que algún alto funcionario de la Agencia decidió promover en forma prioritaria la exploración en la vertiente del Pacífico, invirtiendo en investigaciones para atraer compañías a esa región. Esa zona es corteza oceánica y ese no es un ambiente geológico para prospectar hidrocarburos, las compañías lo saben y el resultado de las “rondas” lo demuestra. En Colombia hay una extensa faja de hidrocarburos pesados, la cual puede ser igual o mayor que la faja del Orinoco en Venezuela, esto no ha despertado interés en la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Las dimensiones de dicho cinturón se desconocen.
Por otra parte la ANH implantó el sistema de subastas periódicas o “rondas”, para la adjudicación de áreas exploratorias. Esto no ha dado los mejores resultados, cabe anotar que cuando el petróleo llegó a sus máximas cotizaciones, esto no coincidió con las fechas de las “rondas” y la mayor parte de las áreas prospectivas no estaban adjudicadas o se hallaban “reservadas” por la ANH. Además los solicitantes deben limitarse a las áreas que la ANH ofrece, por tanto se está limitando la posibilidad de explorar otras zonas, aplicando ideas nuevas.
La estricta limitación de la información del subsuelo a los linderos de cada área adjudicada, por parte de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, no permite desarrollar conceptos de geología regional, indispensables en la modelación de estructuras petrolíferas.
Los hidrocarburos son actualmente la base de la economía de Colombia, pero el manejo gubernamental del tema es en extremo rudimentario. Se podría comparar con la época en que el café fue la base de la economía nacional. ¡Qué tal que los encargados del tema en el alto Gobierno hubieran confundidolos cafetos con las matas de plátano! 
Por Jaime Galvis V.- Geólogo

Monday, October 20, 2014

Las Negociaciones de Uribe

No hay que ser escéptico sobre lo que está pasando en La Habana para entender las medidas desesperadas que ha tomado Santos, en el intento de vencer la profunda desconfianza de los colombianos en ese proceso. 
La primera medida fue hacer públicas esas 60 páginas llenas de lugares comunes, compromisos multimillonarios y peligrosos silencios, que si algo tienen de inocentes es porque en Colombia la ley es letra muerta. Sin embargo, lo que hay ya en esos documentos es suficiente para tirar al país por el despeñadero, pero como en nuestro medio todo es difícil de materializar es probable que nada se cumpla, aunque el peligro es latente. 
La otra medida desesperada fue la de fletar una columna de Daniel Coronell en la revista Semana, quien más que un periodista es un contratista del Estado al que el gobierno de Santos favoreció —junto a Yamid Amat y Jorge Barón— con una extensión de la concesión del Canal Uno. Así que, amor con amor se paga. Y no es una especulación: la columnista de The Wall Street Journal, Mary Anastasia O’Grady, le informó al expresidente Uribe que esperó sin éxito por más de cinco días que Santos le contestara varias preguntas hasta que el domingo 5 de octubre, en la noche, la remitieron a la columna en la que Coronell señala que Uribe intentó negociar con las Farc. 
En efecto, Álvaro Uribe siempre intentó negociar con las guerrillas, y a menudo repetía que si las Farc querían, les firmaba la paz “en cinco minutos”. Pero, como es obvio, no una paz en los términos claudicantes de Santos sino una en la que se acordaran los detalles solo de la desmovilización y la reinserción, con la generosidad que los colombianos hemos tenido con otras facciones de criminales, pero sin atropellar los criterios de verdad, justicia y reparación. Una negociación con base en unos inamovibles claramente establecidos y en el marco de la Ley de Justicia y Paz, aplicada a los paramilitares. Un acuerdo sin concesiones desmedidas, como ahora, para los terroristas. 
Ante las dudas —hay que repetirlo—, no solo de la comunidad nacional sino de la internacional, lo que el 'Juampa' ha pretendido es hacerles creer a los incautos que Uribe intentó una negociación tan laxa como la suya, y hasta peor. Un engaño cuyo fin es el de disipar la sensación de que el país se le está entregando al castrochavismo. Santos hasta se atrevió a decirle a O’Grady que todo ha sido igual a excepción de un detalle: “La única diferencia es que mi predecesor falló y yo, hasta el momento, he tenido éxito” (The Wall Street Journal, 06/10/2014). No obstante, la experimentada periodista hace notar que “Las Farc ven una diferencia”. Y agrega: “En septiembre escribieron en su sitio web que negocian con el gobierno de Santos porque este reconoce la violencia como un «conflicto armado» (esto, por supuesto les da estatus beligerante), mientras que Uribe siempre ha insistido en que no son más que terroristas”. 
No está muy claro, por cierto, a qué se refiere Santos cuando afirma que “hasta el momento” ha “tenido éxito”. La verdad, como lo comprobamos los colombianos a diario, es que la ‘guerra’ de Uribe nos trajo la paz, y la ‘paz’ de Santos nos devolvió a la guerra. El miedo retornó a los cuatro puntos cardinales del país y reina una gran incertidumbre. Muchos lo admiten sin reservas aunque muchos otros —los gremios y el sector empresarial— callan para evitar retaliaciones de un Gobierno revanchista y solapado. 
El argumento de que Uribe es inconsecuente y hasta hipócrita por oponerse a unos diálogos que supuestamente también buscó, constituye un burdo intento de demostrar que cualquier tipo de negociación es igual; se oculta que el meollo del asunto no está en el hecho de negociar sino en el cómo y en el qué. Verdadera incoherencia es pasar de criticar a Uribe por ‘guerrerista’ a reprocharle ahora el que hubiera estado abierto a un diálogo; aunque, de hecho, su consigna nunca fue la de tierra arrasada, hubo mano tendida para los que se desmovilizaron voluntariamente. 
Si de 2002 a 2013 se desmovilizaron 27.000 guerrilleros (según estadísticas del Ministerio de Defensa), ¿por qué echar a suertes el país por 8.000 que faltan? 

Por SAÚL HERNÁNDEZ BOLÍVAR



Publicado en Columnistas Nacionales 

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Exploración Minera

La exploración en búsqueda de minerales es una antigua y noble actividad, que llevó al hombre hasta los confines de los continentes. Ese emprendimiento llevó a miles de hombres a internarse en montañas, selvas, desiertos, estepas y tundras, en epopeyas que costaron muchas vidas.
La prospección minera elemental permitió la expansión de países que fomentaron esa actividad, esto sucedió en Norteamérica donde los países anglosajones se expandieron hacia el Oeste de dicho continente, otro tanto ocurrió en el Brasil, donde los garimpeiros ocuparon gradualmente media Surámerica, algo similar tuvo lugar en Siberia, los buscadores de oro y piedras preciosas expandieron el Imperio Ruso.  Los desiertos australianos fueron recorridos por miles de exploradores que descubrieron las inmensas reservas minerales de ese país.
 En la América de habla hispana la situación fue completamente diferente, la minería de México y los países andinos se limitó a explotar los yacimientos conocidos desde la conquista o antes. La vida colonial se limitó a una rutina burocrática y parroquial en la cual, las iniciativas estaban prácticamente vetadas.  Esta mentalidad continuó imponiéndose después de la independencia, mientras los garimpeiros del Brasil ocuparon medio continente y los pioneros angloparlantes en Norteamérica se expandieron por la mayor parte del territorio de México, las naciones de Hispanoamérica se sumergieron en un enredo de leyes y decretos expedidos por una burocracia mezquina y paralizante.  Hispanoamérica se encogió y fragmentó.
En Colombia hubo un corto episodio de pionerismo en el Siglo XIX en Antioquia. Una legislación minera sencilla y abierta, permitió un auge local de la explotación de metales preciosos. En medio de la modorra de la Colombia feudal de esa época, en Antioquia se formó una clase media y se iniciaron los primeros ensayos de industrialización. Posteriormente, la burocratización asfixió la exploración. Hubo ensayos desastrosos de actividad minera estatizada; como el caso de la explotación de esmeraldas. Al crear un monopolio oficial por medio del Banco de la República, el minero artesanal quedó fuera de la ley y con esto se formó una de las mafias más tenebrosas que se han presentado en Colombia.
La exploración se ha visto sepultada bajo una avalancha de trámites, papeleos, reglamentaciones absurdas y francos abusos burocráticos. Esa noble y viril tarea del pionero que buscaba metales preciosos, minerales diversos y plantas exóticas carece de sentido, cuando para que le reconozcan los derechos de sus hallazgos, debe presentar capacidad económica ¿Acaso no se dan cuenta que el prospector minero es una persona pobre que busca mejorar su situación económica explorando? Nuestros sapientes legisladores no pueden entender que la minería de oro de Antioquia favoreció la movilidad social y que esta actividad es una válvula de alivio de tensiones sociales. El hombre emprendedor y pobre perdió esa posibilidad, por lo cual no es extraño que en Colombia hayan proliferado las actividades delictivas. Quien pudiera estar buscando minerales ahora tiene que dedicarse al narcotráfico, al contrabando o  la subversión. Cuantos colombianos se hallan subsistiendo en las ciudades  con la venta de chucherías, la mendicidad, el atraco y el crimen callejero, mientras más de medio País es territorio vedado para cualquier clase de iniciativa. Más grave aún es la satanización de la actividad minera, al crearse toda una serie de tabúes ecológicos, raciales etcétera, la explotación minera la volvieron una actividad delictiva casi equiparable al narcotráfico. La gran y mediana minería de metales preciosos podrían aliviar la crisis fiscal y la pequeña minería sería la redención económica para miles de familias. Pero unas políticas gubernamentales torpes y restrictivas están llevado la extracción del oro por el triste camino que transitó la minería de las esmeraldas.   
Toda esa maraña de leyes absurdas, también ha llevado a la ilegalidad la recolección y transporte de material vegetal; si en esta época se explotaran plantas tales como la quina, esta actividad sería un delito. La actitud inquisitorial ha llegado tan lejos que hay grupos ambientalistas que pretenden que el cultivo de arroz en Casanare de estar sujeto a permiso ecológico.


 Jaime Galvis V.

Sunday, February 16, 2014

Mineria en los Santanderes


por Jaime Galvis Vergara
Los departamentos de Santander y Norte de Santander son en su mayor parte territorios montañosos, no aptos para la agricultura mecanizada. Las planicies son reducidas y de suelos poco fértiles, ácidos y con alto contenido de aluminio. La agricultura de las áreas montañosas, donde se encuentra la mayor parte de la población rural, es rudimentaria, muy precaria y ha sido un generador de intensos procesos erosivos. Las mejores perspectivas económicas para estos departamentos se presentan en el subsuelo y los derivados industriales que se generen en la minería y los hidrocarburos. Durante varias décadas los Santanderes fueron los principales productores de hidrocarburos en Colombia, por lo cual se creó la refinería de Barrancabermeja junto con algunas plantas menores de petroquímica tales como Ferticol; en Tibú existió una pequeña refinería. La producción de hidrocarburos decayó en ambos departamentos, en especial en Norte de Santander. Al mismo tiempo las antiguas zonas petroleras del Magdalena medio y el Catatumbo cayeron en una espiral de violencia.
Si se analiza la estructura geológica de los Santanderes y en especial el denominado Macizo de Santander, territorio compartido  por ambos departamentos y las amplias zonas sedimentarias que lo rodean, se puede ver un amplio abanico de posibilidades mineras.
El primer centro de población en los Santanderes, fue Pamplona y se fundó en 1549 en el centro del Macizo de Santander, se erigió como un centro de actividad minera de metales preciosos.
El Macizo de Santander es un complejo geológico excepcional en varios aspectos. Comprende la mayor exposición de rocas del Precámbrico en la Cordillera Oriental, presenta una actividad magmática intensa y variada, esto ha producido manifestaciones minerales variadas y complejas. Allí se presentan las únicas mineralizaciones de oro y plata de interés económico de la Cordillera Oriental. Las principales ocurrencias de pegmatitas (rocas ígneas silíceas potencialmente productoras de metales tales como estaño, litio, berilo, wolframio, etc.) en Colombia se encuentran en el Macizo de Santander. Las primeras manifestaciones de minerales radioactivos descubiertas en Colombia, se hallaron en la región de California. Una gran caldera volcánica en la localidad antes mencionada presenta, además de los conocidos depósitos de oro y plata, manifestaciones de cobre, zinc, plomo, antimonio etc., es un complejo polimetálico en el cual ha habido hasta pequeñas explotaciones de manganeso volcanogénico.  Esta clase de mineralizaciones se encuentran en menor escala en otras localidades del Macizo de Santander, tales como Vetas, Cachirí, Cucutilla, Silos, Tona, Cachira, Cácota, etc., no hay estudios concluyentes respecto a las localidades mencionadas.
Un aspecto muy importante en el Macizo de Santander es el de las pegmatitas, de las cuales numerosas manifestaciones. Este tipo de mineralización produce varios minerales de uso industrial, además es la fuente de algunos elementos químicos poco comunes de gran interés en la electrónica moderna. Hay pegmatitas en las localidades de Bochalema, Cucutilla, San José de La Montaña, Durania, Chitagá, Toledo, Labateca, Abrego, Tona y Umpalá. En algunas de esas localidades se han explotado feldespatos y micas para usos industriales. Las pegmatitas presentan además perspectivas para la localización de  metales tales como estaño, berilio, litio, tantalio, niobio, wolframio, rubidio, cesio, tierras raras y en algunas localidades minerales radioactivos.
Fuera del Macizo de Santander, los dos departamentos en mención presentan una génesis mineral amplia con buenas realidades y posibilidades económicas. En los extensos depósitos sedimentarios y las fajas de actividad magmática diferentes a las del Macizo se encuentran recursos minerales muy importantes.
En primer lugar cabe hacer referencia a las rocas sedimentarias.   En Santander se encuentran enormes reservas de calizas, posiblemente las más grandes del País, se presenta una gran faja entre el río Suárez y el piedemonte de valle del Magdalena, desde la población de Florián hasta San Vicente de Chucurí, un segundo cinturón se extiende desde el municipio de Puente Nacional hasta la Mesa de Los Santos. Además se encuentran espesos niveles de calizas en la cuenca del río Fonce, en la provincia de García Rovira y al Norte de Bucaramanga. En Norte de Santander se presenta una faja de calizas de gran espesor al Occidente del río Catatumbo desde el caserío de Las Mercedes hasta el río De Oro en la frontera con Venezuela. Hay un cinturón discontinuo que se extiende desde la población de Arboledas hasta la localidad de La Ye al Oriente de Sardinata. Se encuentra una faja discontinua de menor longitud, paralela al río Tachira entre la población de Ragonvalia y proximidades de Villa del Rosario. Además hay techos calcáreos aislados en la provincia de Ocaña en localidades tales como Mesarrica, Paramillo y en la serranía que divide aguas entre los ríos Sardinata y Tarra al Occidente de Villacaro.              
En segundo lugar pueden mencionarse los carbones, de los cuales hay mayores reservas en Norte de Santander, en este departamento se encuentran carbones en la cuenca hidrográfica del río Catatumbo en dos ambientes geológicos muy diferentes: uno en las vertientes de los ríos Pamplonita, Tachira y Zulia, carbones parcialmente coquizables en mantos de buena continuidad y espesores modestos; el otro ambiente geológico se halla en la cuenca del bajo Catatumbo, al occidente de la población de la Gabarra, allí hay una secuencia de carbones muy afines a los que se explotan en la Jagua de Ibirico, presentan buenos espesores y posiciones estructurales favorables para explotaciones a cielo abierto en áreas amplias. En Norte de Santander hay una tercera zona con reservas de carbón en la región del alto Arauca, principalmente en el municipio de Toledo, estos son los carbones de mejor calidad para coquización en el departamento.
Las perspectivas en Santander son más reducidas y las reservas menos conocidas. Los principales mantos de carbón en Santander se encuentran a lo largo de un cinturón que se extiende desde el río Minero en el límite con Boyacá hasta el río Sogamoso, presentan amplia variación en calidad desde antracitas y hullas coquizables hasta lignitos. Los espesores también presentan grandes variaciones, desde mantos de 5 metros, hasta cintas de escasos centímetros. No hay extensiones que permitan explotación a cielo abierto. Además del cinturón mencionado Hay manifestacione de carbón de menores dimensiones en la provincia de García Rovira, en las localidades de Molagavita y El Cerrito.
Otros minerales de interés que se presentan en las secuencias sedimentarias de los Santanderes son los fosfatos. En Norte de Santander los fosfatos se presentan en las secuencias sedimentarias del Cretáceo, asociados a las calizas superiores de ese período geológico se presentan en  Sardinata (donde se explotan), Gramalote, Salazar, Lourdes, Arboledas, en general con tenores de P2O5 mayores de 20 %. Hay una extensa faja de fosfatos paralela al río Catatumbo, del caserío de Orú hacia el Norte donde se presentan espesores superiores a 3 metros. En Santander hay dos cinturones de roca fosfórica, uno al Occidente de la serranía de Los Cobardes con amplios afloramientos en San Vicente de Chucurí y la localidad de La Azufrada al Occidente de Bucaramanga. Otro cinturón, poco conocido, infrayace a la secuencia estratigráfica que contiene los carbones entre los ríos Minero Y Sogamoso. En general los tenores de P2O5 son superiores a 20 %.
En las rocas sedimentarias de Santander se presentan los mayores yacimientos de yeso de Colombia en los municipios de Los Santos, Zapatoca y Villanueva.
Adicionalmente a los minerales enunciados, en la base de la secuencia de rocas sedimentarias de los Santanderes hay minerales tales como barita y fluorita los cuales han sido explotados en forma artesanal.
La actividad magmática no relacionada directamente con el Macizo de Santander, también produjo algunos depósitos minerales interesantes tales como el skarn (mineralización polimetálica) de las cabeceras del caño Castillo en el bajo Catatumbo, los depósitos de caolín de la región de Oiba y Confines, producto de la meteorización de una cúpula riolítica, las arcillass de la provincia de Ocaña desarrollados a partir de cenizas volcánicas. Las arcillas de la región de Cúcuta de excelente calidad se encuentran en depósitos de cenizas y brechas volcánicas provenientes de focos efusivos en el Táchira (Venezuela). La actividad magmática también fue el origen de arenas silíceas de alta pureza en la región de Sabana de Torres y La Gómez al Noroeste de Bucaramanga, las cuales son producto de la meteorización de una roca ígnea altamente silícea.
Hay amplias áreas de los Santanderes inexploradas o poco conocidas en las cuales hay posibilidades metalogénicas, tales como las cuencas de los ríos De Oro, Tarra y Catatumbo y la región del Sarare en  Norte de Santander y la Serranía de Los Cobardes en Santander en la cual se han hallado los mejores indicios de minerales radioactivos de Colombia. Desafortunadamente la costumbre de crear parques nacionales y reservas sin estudio geológico ha llevado a congelar en forma absurda, riquezas minerales necesarias para el desarrollo de los departamentos en mención.             
La industrialización de los Santanderes requiere materias primas de origen mineral. Actualmente, las principales industrias de Norte de Santander, tales como la cerámica, con una empresa de gran tamaño y otras menores, el cemento del cual hay una factoría, el concreto y la coquización de carbón elaboran productos de la minería. En una economía tan frágil como la de Norte de Santander, cuya principal actividad productiva es el comercio fronterizo, actualmente semiparalizado y con perspectivas de empeorar; la minería e industrias conexas constituyen una posibilidad muy interesante, producción de cales y cementos en instalaciones adicionales a las existentes; producción de fertilizantes fosfatados; explotación de las reservas carboníferas de La Gabarra, aumento y tecnificación de la producción de coque y posibilidades de instalar una planta carboquímica. Diversificación de la industria cerámica, para producir loza, porcelana sanitaria, etc., en Cúcuta y la región de Ocaña. Estudio del skarn del Catatumbo, con el fin de conocer la paragénesis mineral y si hay reservas para una planta metalúrgica por lo menos primaria. Fomento a la explotación de micas, feldespatos y mármoles lo cual puede dar un alivio económico a poblaciones paupérrimas de la Cordillera. Fomentar la producción de fluorita (mineral indispensable en labores de fundición) y barita, en la provincia de Ocaña.    
En Santander, las industrias existentes que elaboran materias primas de origen mineral son muy pocas. Una fábrica de cemento semiparalizada en Bucaramanga y otra en San Gil. Producción artesanal de cales. Industria cerámica poco desarrollada, en general en unidades semi-artesanales. Un aspecto generalmente ignorado, es la importancia de la joyería en Bucaramanga, esta actividad económica es uno de los grandes generadores de empleo en dicha ciudad. La orfebrería ha tenido una fuente de suministro en el distrito minero de California y Vetas, lo cual nunca han tenido en cuenta quienes quieren liquidar la actividad minera en la región.
Para la economía de Santander sería de gran importancia incrementar la industria del cemento, el departamento cuenta con inmensas reservas de caliza y las únicas minas de yeso de verdadera importancia en Colombia. La producción de cal para diversos usos debería tener gran importancia, basta anotar que las cales que consumen los cultivos de palma africana en Santander proceden de otros departamento. Las reservas de yeso pueden dar lugar a la producción de dry wall industria ampliamente conocida y desarrollada en el Mundo. Los depósitos de arenas silíceas de Sabana de Torres pueden dar lugar a industrias del vidrio. Los caolines de Oiba y Confines constituyen una magnífica materia prima para cerámica y aún porcelana, además de otros usos del caolín tales como la producción de papel, pinturas, filtros y usos medicinales. En Santander hay carbones coquizables que pueden procesarse en el departamento, como lo hacen en Norte de Santander y Boyacá. Los fosfatos de Santander presentan buenas posibilidades, solamente se conocen muy superficialmente.    
Los yacimientos auríferos de California y Vetas presentan otros metales, tales como cobre, zinc, plomo, antimonio, los cuales podrían tener un procesamiento metalúrgico.
En conclusión, la actividad minera puede ser el motor industrial de los santanderes, si se incentiva la exploración y cesa la satanización de esta actividad. Para esto se necesita el suficiente sentido común para pensar que no se pueden estar congelando los territorios sin conocer su potencial minero. Aldeas paupérrimas enclavadas en las montañas tales como Cucutilla, Charta, Bucarasica, Confines, Silos, Mutiscua, Cácota, El Cerrito, Hacarí, Onzaga, Bábega, Santa Elena del Opón, Cáchira, El Encino, y muchos otros, pudieran tener un paliativo de su miseria en actividades mineras, si se examinan concienzudamente y cesa esa absurda campaña mediática contra esas actividades. El verdadero daño ecológico en los Santanderes lo produce esa agricultura de montaña, en altas pendientes, la cual solo produce erosión y miseria.


              

El desdén por la región Caribe

por Jaime Galvis Vergara
Tradicionalmente el Gobierno Central de Colombia ha menospreciado la región Caribe y sus habitantes, esto constituye casi una tradición. Históricamente se pueden enumerar muchos síntomas de este olvido sistemático. Solamente hasta la década de los cincuenta se hicieron trochas carreteables a la Costa Atlántica; caminos de herradura amplios para que pudieran transitar vehículos. Al final de dicha década se emprendió la construcción del denominado ferrocarril del Magdalena, una obra hecha con mezquindad  en la cual se omitió comunicar las dos principales ciudades de la Costa, Barranquilla y Cartagena. El propósito de dicho ferrocarril fue facilitar el transporte de carga de importación para la Capital y algunos centros urbanos del Interior del País, por tanto el pequeño puerto de Santa Marta bastaba. Para los sucesivos gobiernos el único interés en la Costa radicaba en sus playas turísticas.
En la época del Frente Nacional la discriminación regional fue especialmente notoria, “Planeacion Nacional” impidió la creación de una planta siderúrgica integrada en Barranquilla.  Se construyó ¡por fin! Un puente sobre el río Magdalena, una obra de dimensiones mezquinas, que por su altura impidió la navegación aguas arriba. Se creó un parque nacional en la isla de Salamanca, el cual impedía los desarrollos portuarios en al margen oriental del río Magdalena ante la alharaca ambientalista. En resumen se estableció un cerco con el fin de asfixiar a la ciudad de Barranquilla y sus posibilidades portuarias.
Adicionalmente el Gobierno decidió nacionalizar la energía eléctrica, estableciendo que la generación y venta de energía sería un monopolio del Estado. Por tanto la Compañía Colombiana de Electricidad cuyas plantas abastecían a la región Caribe fue nacionalizada; El Gobierno no dispuso de fondos para los urgentes ensanches que el sistema requería, por tanto vinieron los racionamientos, este fue un traumatismo tan grave para la industria costeña que estancó la actividad manufacturera por muchos años.
Otro de los grandes frenos que el Gobierno de Colombia le puso al desarrollo del Litoral Caribe fue la creación de Colpuertos, un paquidermo burocrático por medio del cual se administraban los puertos desde Bogotá, hasta la reparación de una grúa debían hacerla técnicos enviados desde la Capital. Colpuertos logró que las operaciones portuarias de Colombia fueran de las más costosas del Mundo.
La principal área agroindustrial en la región, la zona bananera de Santa Marta fue abandonada e invadida por rastrojos.
Con todos los problemas mencionados además de pésimas vías de comunicación, la Costa Atlántica sobrevivió al Frente Nacional. Pero la actitud de desdén persistió, disminuyó el bloqueo del desarrollo Caribe pero las actitudes hostiles no desaparecen. La instalación de una planta automotriz de camperos en Barranquilla fue impedida desde el alto gobierno. Un gran proyecto siderúrgico de las firmas Vale del Brasil y Acesco de Colombia fue olímpicamente ignorado por el alto Gobierno, el gas natural que se requería para la reducción del mineral de hierro, actualmente se exporta a Venezuela. La parte peninsular de la Guajira fue declarada resguardo indígena Wayu y la salina de Manaure entregada a los indígenas. Por tanto está prácticamente vetado el establecimiento de otras explotaciones salinas, además, la que entregaron a los wayu amenaza ruina. El Gobierno se ha propuesto que en la Guajira peninsular impere solamente el contrabando. La gerencia de Cerromatoso fue trasladada a Bogotá. Monómeros, empresa líder en Barranquilla fue vendida irresponsablemente, convirtiéndola en un triste apéndice del caos venezolano.
Por último empezaron a aparecer augurios del regreso a las políticas del Frente Nacional. A finales del año 2010 ocurrieron inundaciones catastróficas en los departamentos de Bolívar y Atlántico, el Gobierno Nacional, por boca del Presidente se limitó a anunciarle a los damnificados que les había llegado la Bendición Papal. Pero ayuda material ninguna, los habitantes de esa región pasaron más de dos años con sus casas y tierras de cultivo anegadas sin que se presentara solución alguna. Ni la bendición del papa se repitió. Ante la espantosa miseria de los municipios de la margen oriental del rio Magdalena el gobernador del departamento del Magdalena decidió reconstruir una antigua vía hoy desaparecida abriendo una licitación, la cual desencadenó toda una tormenta mediática en contra en la Capital del País, los ambientalistas rasgaron sus vestiduras, los tinterillos le encontraron no sé cuantos vicios de “forma” e ilegalidades, las asustadurías se alborotaron y en resumen el proyecto parece cancelado. Algo bien triste, ya que poblaciones tales como Sitionuevo, Remolino, Guáimaro, Salamina, El Piñón, Cerro de San Antonio, Pedraza, Heredia y Tenerife son aldeas paupérrimas donde las aguas negras fluyen por las calles y las viviendas son chozas sin servicios. Las condiciones de vida allí son comparables a las zonas más pobres del Chocó. En el pomposo Ministerio del Transporte poco les importa la miseria de esa región.
Curiosamente, en el desdén por la región Caribe coinciden el Gobierno y demagogos de la Izquierda festiva, algún parlamentario insidioso “descubrió” un proyecto agroindustrial que se adelanta en Pivijay con apoyo de capitales brasileños e israelíes, inmediatamente empezó a satanizarlo diciendo que se trata de una apropiación indebida de baldios. Es el único proyecto agroindustrial de relieve en la zona y puede ser una redención económica para la región, pero ahí está el propósito de sabotearlo. Afortunadamente parece que el marxista de pacotilla no sabe que hay un proyecto de silvicultura en la cola de la ciénaga de Zapayán, el cual recibe apoyo económico de una empresa alemana productora de artículos de oficina, por que inmediatamente puede aparecer denunciando el imperialismo alemán.
Las relaciones de funcionarios del alto Gobierno con los problemas de La Costa, toman a veces un carácter pintoresco, casi estúpido, un ministro de agricultura recientemente afirmó que la represa de El Cercado en la Guajira era “un elefante blanco”, así se refirió a la única obra de almacenamiento de aguas e irrigación, que se ha construido en la región más seca de Colombia. Necesidades manifiestas tales como un nuevo puente con gálibo alto en Barranquilla, permanecen en el terreno de los anuncios. Lo único que realmente interesa a los funcionarios del Gobierno Central es la limpieza de las playas en Santa Marta y Cartagena para sus vacaciones, que la población viva entre el barro en la depresión de Mompox o en el bajo Sinú carece de importancia.
Por último cabe hacer mención a la bofetada que recibió la Costa Atlántica, en lo referente a las próximas elecciones presidenciales. Para dichos comicios se presentó la candidatura del doctor Eduardo Verano de la Rosa, con la bandera de la regionalización del País ante el asfixiante centralismo que está operando. En unas elecciones anteriores esta propuesta anti-centralista del doctor Verano recibió en la Costa aproximadamente 3 millones de votos. En esta ocasión el candidato mencionado reunió las firmas de respaldo para su aspiración pero el Concejo Electoral no las aceptó. No hay una explicación pública de porqué fue tomada esa actitud. ¿Hay juego limpio ahí? ¿Los señores del Concejo Electoral consideran que los ciudadanos del litoral Caribe son menores de edad? Todo parece indicar que hay una actitud excluyente carente de ética.