Friday, March 14, 2014

EL GOBIERNO DE LAS MENTIRAS

Es probable que en muchas décadas no hayamos presenciado unas elecciones tan sucias como las que Juan Manuel Santos, con su habitual desenfado, acaba de presentar como las más tranquilas y transparentes de nuestra historia.


EL GOBIERNO DE LAS MENTIRAS
Por Jesús Vallejo Mejía, Marzo 13 de 2014
Recuerdo que, a raíz del escándalo por la financiación mafiosa de la campaña de Samper, Hernán Echavarría Olózaga declaró con mucho pesar que el Presidente de Colombia era un granuja.
Muchos colombianos tenemos hoy una percepción similar acerca de Juan Manuel Santos Calderón.
Lo que se ha visto en relación con el debate electoral del pasado domingo parece avalar esa mala impresión, pues es probable que en muchas décadas no hayamos presenciado unas elecciones tan sucias como las que, con su habitual desenfado, acaba de presentar como las más tranquilas y transparentes de nuestra historia.
Fernando Londoño Hoyos habla de ellas en El Tiempo denominándolas “el gran chocorazo”.(http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/fernandolondoo/el-gran-chocorazo-fernando-londono-hoyos-columnista-el-tiempo-_13636957-4)
Hay dos graves antecedentes que apuntan hacia la responsabilidad que le compete al gobierno de Santos en este delicado asunto, ambos denunciados oportunamente por el hoy senador electo Álvaro Uribe Vélez: el Cartel de la Reelección y el manejo de los recursos para las entidades territoriales.
Hace varias semanas, el también hoy electo senador Ernesto Macías Tovar denunció ante la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes al Presidente de la República por la adjudicación de recursos presupuestales y nombramientos de personal en beneficio de congresistas de la llamada Mesa de Unidad Nacional que apoya la gestión del actual gobierno.
El contenido de la denuncia puede consultarse en http://carteldelareeleccion.com/
Se habla de que los recursos distribuidos entre los congresistas por estos conceptos ascienden probablemente a la exorbitante suma de tres billones de pesos. La candidata presidencial del Polo Democrático, Clara López, se ha presentado varias veces en Cablenoticias con la recopilación de los documentos de la denuncia para sustentar sus críticas contra la falta de garantías electorales por parte del gobierno. Y el expresidente Andrés Pastrana ha dicho en Twitter que por este medio el gobierno ha financiado irregularmente las campañas de los candidatos de la coalición que lo respalda en el Congreso, si bien la cifra que menciona es de dos billones y no de tres.
Desde luego que en un país decente estas denuncias habrían suscitado intensos y hasta acalorados debates en todos los escenarios de formación y manifestación de la opinión pública. Pero Colombia ya no es la “potencia moral” de que hablaba hace 70 años el hoy olvidado profesor Luis López de Mesa. Por consiguiente, a la “Gran Prensa” que sigue sumisamente la orientación que le fija el gobierno el tema le pareció poco digno de su interés, lo mismo que el fraude a que me refiero.
Por otra parte, el expresidente Uribe Vélez  en varias ocasiones se ha referido al extraño procedimiento adoptado por el gobierno, consistente en retener los giros de las regalías en favor de entidades territoriales para distribuirlos después con ocasión de las campañas para elegir congresistas y presidente en el primer semestre de este año.
Los hechos demuestran que de este modo el gobierno ha utilizado los recursos fiscales para favorecer a sus candidatos y, por supuesto, la aspiración reeleccionista de Santos.
Me dijo en estos días una de mis fuentes de altísima fidelidad que por boca de un alcalde municipal, se enteró de que el gobierno les prometió a los municipios unos jugosos recursos condicionados a que en Antioquia sus autoridades promovieran la candidatura del senador Germán Darío Hoyos Giraldo, del Partido de la U que dice ser el del presidente Santos. Según datos actuales de la Registraduría Nacional del Estado Civil, dicho senador aparece reelegido el pasado domingo con 55,499 votos y ocupa el número 55 en la lista provisional de nuevos senadores que puede consultarse  en http://www.elcolombiano.com/elecciones-2014.asp
En declaraciones que dio en estos días, el senador Juan Manuel Galán corroboró las acusaciones del expresidente Uribe Vélez en torno del papel que juegan las autoridades departamentales y municipales en la elección de senadores y representantes.
A través de ellas se canalizan recursos que  gira el gobierno nacional, los cuales se gastan básicamente en nómina de personal y contratación que sirven de modo indirecto, pero ilegal y cuantiosísimo, para la financiación de las campañas políticas.
Santos, de rumba mientras el país se derrumba
Santos, de rumba mientras el país se derrumba
Se cree que un 20% de cada contrato va a las arcas de los políticos que lo gestionan. A ello hay que agregar que, si bien la contribución del personal a los grupos políticos con cargo a la nómina está prohibida, de hecho los vinculados tienen que seguir financiando a sus amos, so pena de perder sus puestos. A cuánto ascienden estas contribuciones, averígüelo Vargas, que sí debe de saber de eso.
No se ha investigado la medida en que el programa de casas gratuitas que puso en acción el hoy candidato vicepresidencial que acompaña a Santos les trajo beneficios a los promotores de su reelección. Pero, siguiendo la lógica perversa que rige la acción política entre nosotros, es probable que ahí se encuentre un rico filón.
Las campañas electorales son cada vez más costosas. No obstante la financiación estatal que las beneficia, los candidatos tienen que conseguir muchas veces recursos adicionales, sobre todo cuando su intención es hacerle fraude a la normatividad para gozar de las ventajas que otorga una bolsa bien nutrida. Bastante conocida es, en efecto, una perniciosa “ley de hierro” de las democracias actuales, en cuya virtud el voto es producto de la inversión que se haga en las campañas; o sea que, “a mayor cantidad de dinero, mayor cantidad de votos”.
Esos recursos adicionales proceden en buena parte del crimen organizado, pero también de la corrupción administrativa.
Poco se ha hablado en estos días de lo primero. En cambio, el gran debate que hoy se abre acerca de la suciedad de las elecciones
Los hijos del presidente Santos usando los helicópteros militares para irse de paseo con sus amigos
Los hijos del presidente Santos usando los helicópteros militares para irse de paseo con sus amigos
presididas por Santos, tan transparentes como la urna de cristal que cargan los helicópteros militares en que pasean sus familiares, versa sobre los fondos públicos con que los contribuyentes han pagado las campañas de los que, una vez elegidos, les incrementan los gravámenes.
Es posible que gran cantidad de los recursos adicionales que obtienen los candidatos a través de empleos y contratos se destine a la compra de votos. Y este parece haber sido el medio fraudulento que más impacto tuvo en el chocorazo del domingo pasado.
Otra de mis fuentes me explicó el modus operandi del tráfico de votos en la Costa atlántica.
Según lo que me contó una persona conocedora del asunto, en vísperas  de elecciones los agentes de compra de votos van de puerta en puerta ofreciendo el negocio. Esos agentes funcionan a cargo de sujetos que a su vez dependen de algún político que maneja la empresa electoral.
Establecidos los términos de la transacción, al votante se lo cita para que se haga presente en un sitio dado, en donde, con los demás vendedores, toma un bus que los transporta hacia los sitios de votación. Los votantes entran acompañados de sujetos que vigilan que  depositen su voto y les dan instrucciones sobre cómo llenar los tarjetones.
Después de votar, a los vendedores les suministran algún refrigerio (puede tratarse incluso de tamales, como los que repartió el senador Roy Barreras) y los trasladan a determinado sitio en donde les pagan lo convenido.
Varios de mis corresponsales en Twitter me han comentado que el valor de cada voto se cotizó  por lo bajo en $ 50.000, pero en algunas partes o circunstancias su precio pudo haber sido más elevado. Circula en Twitter la fotocopia de un tarjetón en que el votante le da las gracias a Besayle por los $ 50.000 que le pagó. Y otro trinador dijo hace un rato que en Santa Marta el voto se cotizó en $ 100.000.
La compra de votos parece ser una verdadera empresa ilegal. No siempre la maneja directamente el candidato interesado, sino que contrata con políticos de  distintas localidades (por ejemplo, el Jose que compra votos en el barrio San Martín en Barranquilla), a cambio bien sea de dinero o de prebendas oficiales, como empleos, contratos, licencias, etc.
La senadora electa María del Rosario Guerra denunció estas prácticas en “La hora de la verdad”, señalando que debido a ellas la votación del Centro Democrático se vería severamente afectada en la Costa, como en efecto sucedió. Anunció además que expertos en elecciones le habían comentado que por obra de las malas prácticas en la Registraduría, al Centro Democrático le podrían robar medio millón de votos. El Comunicado que se dio a conocer hoy habla de por lo menos 250.000 votos. (Ver http://www.centrodemocratico.com/entrega-consolidada-registraduria/)
Pues bien, como lo denuncia Fernando Londoño Hoyos en el artículo que atrás cité, todo indica que por obra de la compra de votos tres departamentoas (Atlántico, Sucre y Córdoba) acaban de elegir “el 26 por ciento, más de la cuarta parte, de todo el Senado de la República. Atlántico tiene el 5 por ciento de la población del país y eligió 10 senadores; Córdoba, con el 3 por ciento de la población eligió 9 senadores, y Sucre eligió 7 con el 2 por ciento del censo nacional.” Y en el programa de Hassan Nassar en Cablenoticias acaban de informar que la Costa domina el 41% del Partido de la U.
Santos, el inefable Santos (inefable, porque el DRAE se queda corto en epítetos capaces de describir los oscuros abismos de su alma), se fue a última hora a la sede del Partido de la U a festejar su triunfo. Gritó destemplados vivas a la U y aprovechó para felicitar con sorna al “senador Uribe” por su decoroso segundo puesto en el certamen electoral.
Pero el primer puesto por el que se felicita a sí mismo y congratula a sus secuaces, es bastante deshonroso.
En efecto,¿en poder de quiénes queda la U, a la que Santos le acaba de vender el alma?
Reproduzco el listado de 21 senadores que se dan por elegidos, con sus respectivas votaciones:
MUSA BESAILE FAYAD 145.402  1,01%
BERNARDO MIGUEL ELIAS VIDAL 140.143  0,97%
JOSE DAVID NAME CARDOZO 103.215  0,72%
ROOSVELT RODRIGUEZ RENGIFO 100.229  0,70%
JOSE ALFREDO GNECCO ZULETA 97.741  0,68%
OSCAR MAURICIO LIZCANO ARANGO 96.525  0,67%
MIGUEL AMIN ESCAF 83.944  0,58%
EDUARDO ENRIQUE PULGAR DAZA 83.530  0,58%
ROY LEONARDO BARRERAS MONTEALEGRE 80.534  0,56%
MARITZA MARTINEZ ARISTIZABAL 73.037  0,51%
MARTIN EMILIO MORALES DIZ 69.818  0,48%
WILLIAM JIMMY CHAMORRO CRUZ 61.005  0,42%
ARMANDO ALBERTO BENEDETTI VILLANEDA 60.980  0,42%
SANDRA ELENA VILLADIEGO VILLADIEGO 56.959  0,39%
GERMAN DARIO HOYOS GIRALDO 54.999  0,38%
MILTON ARLEX RODRIGUEZ SARMIENTO 54.815  0,38%
ANDRES FELIPE GARCIA ZUCCARDI 50.220  0,35%
ANGEL CUSTODIO CABRERA BAEZ 46.675  0,32%
MANUEL MESIAS ENRIQUEZ ROSERO 46.283  0,32%
MANUEL GUILLERMO MORA JARAMILLO 45.999  0,32%
CARLOS ENRIQUE SOTO JARAMILLO 45.852  0,32%
La gran mayoría son desconocidos para el ciudadano común y corriente. Para identificarlos, hay que entrar a Google y no es raro encontrar nombres que se mencionan en investigaciones de que dan cuenta los periódicos, o que la prensa asocia a  grupos de parapolítica y a negociados, como el Carrusel de la Contratación en Bogotá.
Como dice Juan Carlos Pastrana en Twitter, es poco probable que Santos se atreva a hacerse fotografiar con Besayle y el”Ñoño”. Pero ellos son los amos de la U, y no podrá ignorarlos al momento de promover sus políticas.
Si el de la U es el partido de Santos y sobre él reposa su fuerza parlamentaria, la lógica respalda la conclusión a que esta noche llegaron en el programa de Hassan Nassar los analistas de “La Silla Vacía”: Santos es el candidato de la politiquería.
Su cinismo sin límites lo llevó hoy a proclamar que quiere una campaña sin trampas ni agravios, fundada en la verdad, en las ideas, en los programas. Pero la gente del común no se llama a engaño y sabe de sobra que su gobierno, como lo señaló en su hora Luis Carlos Restrepo, es el de las mentiras. Tiempo habrá para ir mostrándolas una por una.El Gobierno de las Mentiras

Sunday, February 16, 2014

Mineria en los Santanderes


por Jaime Galvis Vergara
Los departamentos de Santander y Norte de Santander son en su mayor parte territorios montañosos, no aptos para la agricultura mecanizada. Las planicies son reducidas y de suelos poco fértiles, ácidos y con alto contenido de aluminio. La agricultura de las áreas montañosas, donde se encuentra la mayor parte de la población rural, es rudimentaria, muy precaria y ha sido un generador de intensos procesos erosivos. Las mejores perspectivas económicas para estos departamentos se presentan en el subsuelo y los derivados industriales que se generen en la minería y los hidrocarburos. Durante varias décadas los Santanderes fueron los principales productores de hidrocarburos en Colombia, por lo cual se creó la refinería de Barrancabermeja junto con algunas plantas menores de petroquímica tales como Ferticol; en Tibú existió una pequeña refinería. La producción de hidrocarburos decayó en ambos departamentos, en especial en Norte de Santander. Al mismo tiempo las antiguas zonas petroleras del Magdalena medio y el Catatumbo cayeron en una espiral de violencia.
Si se analiza la estructura geológica de los Santanderes y en especial el denominado Macizo de Santander, territorio compartido  por ambos departamentos y las amplias zonas sedimentarias que lo rodean, se puede ver un amplio abanico de posibilidades mineras.
El primer centro de población en los Santanderes, fue Pamplona y se fundó en 1549 en el centro del Macizo de Santander, se erigió como un centro de actividad minera de metales preciosos.
El Macizo de Santander es un complejo geológico excepcional en varios aspectos. Comprende la mayor exposición de rocas del Precámbrico en la Cordillera Oriental, presenta una actividad magmática intensa y variada, esto ha producido manifestaciones minerales variadas y complejas. Allí se presentan las únicas mineralizaciones de oro y plata de interés económico de la Cordillera Oriental. Las principales ocurrencias de pegmatitas (rocas ígneas silíceas potencialmente productoras de metales tales como estaño, litio, berilo, wolframio, etc.) en Colombia se encuentran en el Macizo de Santander. Las primeras manifestaciones de minerales radioactivos descubiertas en Colombia, se hallaron en la región de California. Una gran caldera volcánica en la localidad antes mencionada presenta, además de los conocidos depósitos de oro y plata, manifestaciones de cobre, zinc, plomo, antimonio etc., es un complejo polimetálico en el cual ha habido hasta pequeñas explotaciones de manganeso volcanogénico.  Esta clase de mineralizaciones se encuentran en menor escala en otras localidades del Macizo de Santander, tales como Vetas, Cachirí, Cucutilla, Silos, Tona, Cachira, Cácota, etc., no hay estudios concluyentes respecto a las localidades mencionadas.
Un aspecto muy importante en el Macizo de Santander es el de las pegmatitas, de las cuales numerosas manifestaciones. Este tipo de mineralización produce varios minerales de uso industrial, además es la fuente de algunos elementos químicos poco comunes de gran interés en la electrónica moderna. Hay pegmatitas en las localidades de Bochalema, Cucutilla, San José de La Montaña, Durania, Chitagá, Toledo, Labateca, Abrego, Tona y Umpalá. En algunas de esas localidades se han explotado feldespatos y micas para usos industriales. Las pegmatitas presentan además perspectivas para la localización de  metales tales como estaño, berilio, litio, tantalio, niobio, wolframio, rubidio, cesio, tierras raras y en algunas localidades minerales radioactivos.
Fuera del Macizo de Santander, los dos departamentos en mención presentan una génesis mineral amplia con buenas realidades y posibilidades económicas. En los extensos depósitos sedimentarios y las fajas de actividad magmática diferentes a las del Macizo se encuentran recursos minerales muy importantes.
En primer lugar cabe hacer referencia a las rocas sedimentarias.   En Santander se encuentran enormes reservas de calizas, posiblemente las más grandes del País, se presenta una gran faja entre el río Suárez y el piedemonte de valle del Magdalena, desde la población de Florián hasta San Vicente de Chucurí, un segundo cinturón se extiende desde el municipio de Puente Nacional hasta la Mesa de Los Santos. Además se encuentran espesos niveles de calizas en la cuenca del río Fonce, en la provincia de García Rovira y al Norte de Bucaramanga. En Norte de Santander se presenta una faja de calizas de gran espesor al Occidente del río Catatumbo desde el caserío de Las Mercedes hasta el río De Oro en la frontera con Venezuela. Hay un cinturón discontinuo que se extiende desde la población de Arboledas hasta la localidad de La Ye al Oriente de Sardinata. Se encuentra una faja discontinua de menor longitud, paralela al río Tachira entre la población de Ragonvalia y proximidades de Villa del Rosario. Además hay techos calcáreos aislados en la provincia de Ocaña en localidades tales como Mesarrica, Paramillo y en la serranía que divide aguas entre los ríos Sardinata y Tarra al Occidente de Villacaro.              
En segundo lugar pueden mencionarse los carbones, de los cuales hay mayores reservas en Norte de Santander, en este departamento se encuentran carbones en la cuenca hidrográfica del río Catatumbo en dos ambientes geológicos muy diferentes: uno en las vertientes de los ríos Pamplonita, Tachira y Zulia, carbones parcialmente coquizables en mantos de buena continuidad y espesores modestos; el otro ambiente geológico se halla en la cuenca del bajo Catatumbo, al occidente de la población de la Gabarra, allí hay una secuencia de carbones muy afines a los que se explotan en la Jagua de Ibirico, presentan buenos espesores y posiciones estructurales favorables para explotaciones a cielo abierto en áreas amplias. En Norte de Santander hay una tercera zona con reservas de carbón en la región del alto Arauca, principalmente en el municipio de Toledo, estos son los carbones de mejor calidad para coquización en el departamento.
Las perspectivas en Santander son más reducidas y las reservas menos conocidas. Los principales mantos de carbón en Santander se encuentran a lo largo de un cinturón que se extiende desde el río Minero en el límite con Boyacá hasta el río Sogamoso, presentan amplia variación en calidad desde antracitas y hullas coquizables hasta lignitos. Los espesores también presentan grandes variaciones, desde mantos de 5 metros, hasta cintas de escasos centímetros. No hay extensiones que permitan explotación a cielo abierto. Además del cinturón mencionado Hay manifestacione de carbón de menores dimensiones en la provincia de García Rovira, en las localidades de Molagavita y El Cerrito.
Otros minerales de interés que se presentan en las secuencias sedimentarias de los Santanderes son los fosfatos. En Norte de Santander los fosfatos se presentan en las secuencias sedimentarias del Cretáceo, asociados a las calizas superiores de ese período geológico se presentan en  Sardinata (donde se explotan), Gramalote, Salazar, Lourdes, Arboledas, en general con tenores de P2O5 mayores de 20 %. Hay una extensa faja de fosfatos paralela al río Catatumbo, del caserío de Orú hacia el Norte donde se presentan espesores superiores a 3 metros. En Santander hay dos cinturones de roca fosfórica, uno al Occidente de la serranía de Los Cobardes con amplios afloramientos en San Vicente de Chucurí y la localidad de La Azufrada al Occidente de Bucaramanga. Otro cinturón, poco conocido, infrayace a la secuencia estratigráfica que contiene los carbones entre los ríos Minero Y Sogamoso. En general los tenores de P2O5 son superiores a 20 %.
En las rocas sedimentarias de Santander se presentan los mayores yacimientos de yeso de Colombia en los municipios de Los Santos, Zapatoca y Villanueva.
Adicionalmente a los minerales enunciados, en la base de la secuencia de rocas sedimentarias de los Santanderes hay minerales tales como barita y fluorita los cuales han sido explotados en forma artesanal.
La actividad magmática no relacionada directamente con el Macizo de Santander, también produjo algunos depósitos minerales interesantes tales como el skarn (mineralización polimetálica) de las cabeceras del caño Castillo en el bajo Catatumbo, los depósitos de caolín de la región de Oiba y Confines, producto de la meteorización de una cúpula riolítica, las arcillass de la provincia de Ocaña desarrollados a partir de cenizas volcánicas. Las arcillas de la región de Cúcuta de excelente calidad se encuentran en depósitos de cenizas y brechas volcánicas provenientes de focos efusivos en el Táchira (Venezuela). La actividad magmática también fue el origen de arenas silíceas de alta pureza en la región de Sabana de Torres y La Gómez al Noroeste de Bucaramanga, las cuales son producto de la meteorización de una roca ígnea altamente silícea.
Hay amplias áreas de los Santanderes inexploradas o poco conocidas en las cuales hay posibilidades metalogénicas, tales como las cuencas de los ríos De Oro, Tarra y Catatumbo y la región del Sarare en  Norte de Santander y la Serranía de Los Cobardes en Santander en la cual se han hallado los mejores indicios de minerales radioactivos de Colombia. Desafortunadamente la costumbre de crear parques nacionales y reservas sin estudio geológico ha llevado a congelar en forma absurda, riquezas minerales necesarias para el desarrollo de los departamentos en mención.             
La industrialización de los Santanderes requiere materias primas de origen mineral. Actualmente, las principales industrias de Norte de Santander, tales como la cerámica, con una empresa de gran tamaño y otras menores, el cemento del cual hay una factoría, el concreto y la coquización de carbón elaboran productos de la minería. En una economía tan frágil como la de Norte de Santander, cuya principal actividad productiva es el comercio fronterizo, actualmente semiparalizado y con perspectivas de empeorar; la minería e industrias conexas constituyen una posibilidad muy interesante, producción de cales y cementos en instalaciones adicionales a las existentes; producción de fertilizantes fosfatados; explotación de las reservas carboníferas de La Gabarra, aumento y tecnificación de la producción de coque y posibilidades de instalar una planta carboquímica. Diversificación de la industria cerámica, para producir loza, porcelana sanitaria, etc., en Cúcuta y la región de Ocaña. Estudio del skarn del Catatumbo, con el fin de conocer la paragénesis mineral y si hay reservas para una planta metalúrgica por lo menos primaria. Fomento a la explotación de micas, feldespatos y mármoles lo cual puede dar un alivio económico a poblaciones paupérrimas de la Cordillera. Fomentar la producción de fluorita (mineral indispensable en labores de fundición) y barita, en la provincia de Ocaña.    
En Santander, las industrias existentes que elaboran materias primas de origen mineral son muy pocas. Una fábrica de cemento semiparalizada en Bucaramanga y otra en San Gil. Producción artesanal de cales. Industria cerámica poco desarrollada, en general en unidades semi-artesanales. Un aspecto generalmente ignorado, es la importancia de la joyería en Bucaramanga, esta actividad económica es uno de los grandes generadores de empleo en dicha ciudad. La orfebrería ha tenido una fuente de suministro en el distrito minero de California y Vetas, lo cual nunca han tenido en cuenta quienes quieren liquidar la actividad minera en la región.
Para la economía de Santander sería de gran importancia incrementar la industria del cemento, el departamento cuenta con inmensas reservas de caliza y las únicas minas de yeso de verdadera importancia en Colombia. La producción de cal para diversos usos debería tener gran importancia, basta anotar que las cales que consumen los cultivos de palma africana en Santander proceden de otros departamento. Las reservas de yeso pueden dar lugar a la producción de dry wall industria ampliamente conocida y desarrollada en el Mundo. Los depósitos de arenas silíceas de Sabana de Torres pueden dar lugar a industrias del vidrio. Los caolines de Oiba y Confines constituyen una magnífica materia prima para cerámica y aún porcelana, además de otros usos del caolín tales como la producción de papel, pinturas, filtros y usos medicinales. En Santander hay carbones coquizables que pueden procesarse en el departamento, como lo hacen en Norte de Santander y Boyacá. Los fosfatos de Santander presentan buenas posibilidades, solamente se conocen muy superficialmente.    
Los yacimientos auríferos de California y Vetas presentan otros metales, tales como cobre, zinc, plomo, antimonio, los cuales podrían tener un procesamiento metalúrgico.
En conclusión, la actividad minera puede ser el motor industrial de los santanderes, si se incentiva la exploración y cesa la satanización de esta actividad. Para esto se necesita el suficiente sentido común para pensar que no se pueden estar congelando los territorios sin conocer su potencial minero. Aldeas paupérrimas enclavadas en las montañas tales como Cucutilla, Charta, Bucarasica, Confines, Silos, Mutiscua, Cácota, El Cerrito, Hacarí, Onzaga, Bábega, Santa Elena del Opón, Cáchira, El Encino, y muchos otros, pudieran tener un paliativo de su miseria en actividades mineras, si se examinan concienzudamente y cesa esa absurda campaña mediática contra esas actividades. El verdadero daño ecológico en los Santanderes lo produce esa agricultura de montaña, en altas pendientes, la cual solo produce erosión y miseria.


              

El desdén por la región Caribe

por Jaime Galvis Vergara
Tradicionalmente el Gobierno Central de Colombia ha menospreciado la región Caribe y sus habitantes, esto constituye casi una tradición. Históricamente se pueden enumerar muchos síntomas de este olvido sistemático. Solamente hasta la década de los cincuenta se hicieron trochas carreteables a la Costa Atlántica; caminos de herradura amplios para que pudieran transitar vehículos. Al final de dicha década se emprendió la construcción del denominado ferrocarril del Magdalena, una obra hecha con mezquindad  en la cual se omitió comunicar las dos principales ciudades de la Costa, Barranquilla y Cartagena. El propósito de dicho ferrocarril fue facilitar el transporte de carga de importación para la Capital y algunos centros urbanos del Interior del País, por tanto el pequeño puerto de Santa Marta bastaba. Para los sucesivos gobiernos el único interés en la Costa radicaba en sus playas turísticas.
En la época del Frente Nacional la discriminación regional fue especialmente notoria, “Planeacion Nacional” impidió la creación de una planta siderúrgica integrada en Barranquilla.  Se construyó ¡por fin! Un puente sobre el río Magdalena, una obra de dimensiones mezquinas, que por su altura impidió la navegación aguas arriba. Se creó un parque nacional en la isla de Salamanca, el cual impedía los desarrollos portuarios en al margen oriental del río Magdalena ante la alharaca ambientalista. En resumen se estableció un cerco con el fin de asfixiar a la ciudad de Barranquilla y sus posibilidades portuarias.
Adicionalmente el Gobierno decidió nacionalizar la energía eléctrica, estableciendo que la generación y venta de energía sería un monopolio del Estado. Por tanto la Compañía Colombiana de Electricidad cuyas plantas abastecían a la región Caribe fue nacionalizada; El Gobierno no dispuso de fondos para los urgentes ensanches que el sistema requería, por tanto vinieron los racionamientos, este fue un traumatismo tan grave para la industria costeña que estancó la actividad manufacturera por muchos años.
Otro de los grandes frenos que el Gobierno de Colombia le puso al desarrollo del Litoral Caribe fue la creación de Colpuertos, un paquidermo burocrático por medio del cual se administraban los puertos desde Bogotá, hasta la reparación de una grúa debían hacerla técnicos enviados desde la Capital. Colpuertos logró que las operaciones portuarias de Colombia fueran de las más costosas del Mundo.
La principal área agroindustrial en la región, la zona bananera de Santa Marta fue abandonada e invadida por rastrojos.
Con todos los problemas mencionados además de pésimas vías de comunicación, la Costa Atlántica sobrevivió al Frente Nacional. Pero la actitud de desdén persistió, disminuyó el bloqueo del desarrollo Caribe pero las actitudes hostiles no desaparecen. La instalación de una planta automotriz de camperos en Barranquilla fue impedida desde el alto gobierno. Un gran proyecto siderúrgico de las firmas Vale del Brasil y Acesco de Colombia fue olímpicamente ignorado por el alto Gobierno, el gas natural que se requería para la reducción del mineral de hierro, actualmente se exporta a Venezuela. La parte peninsular de la Guajira fue declarada resguardo indígena Wayu y la salina de Manaure entregada a los indígenas. Por tanto está prácticamente vetado el establecimiento de otras explotaciones salinas, además, la que entregaron a los wayu amenaza ruina. El Gobierno se ha propuesto que en la Guajira peninsular impere solamente el contrabando. La gerencia de Cerromatoso fue trasladada a Bogotá. Monómeros, empresa líder en Barranquilla fue vendida irresponsablemente, convirtiéndola en un triste apéndice del caos venezolano.
Por último empezaron a aparecer augurios del regreso a las políticas del Frente Nacional. A finales del año 2010 ocurrieron inundaciones catastróficas en los departamentos de Bolívar y Atlántico, el Gobierno Nacional, por boca del Presidente se limitó a anunciarle a los damnificados que les había llegado la Bendición Papal. Pero ayuda material ninguna, los habitantes de esa región pasaron más de dos años con sus casas y tierras de cultivo anegadas sin que se presentara solución alguna. Ni la bendición del papa se repitió. Ante la espantosa miseria de los municipios de la margen oriental del rio Magdalena el gobernador del departamento del Magdalena decidió reconstruir una antigua vía hoy desaparecida abriendo una licitación, la cual desencadenó toda una tormenta mediática en contra en la Capital del País, los ambientalistas rasgaron sus vestiduras, los tinterillos le encontraron no sé cuantos vicios de “forma” e ilegalidades, las asustadurías se alborotaron y en resumen el proyecto parece cancelado. Algo bien triste, ya que poblaciones tales como Sitionuevo, Remolino, Guáimaro, Salamina, El Piñón, Cerro de San Antonio, Pedraza, Heredia y Tenerife son aldeas paupérrimas donde las aguas negras fluyen por las calles y las viviendas son chozas sin servicios. Las condiciones de vida allí son comparables a las zonas más pobres del Chocó. En el pomposo Ministerio del Transporte poco les importa la miseria de esa región.
Curiosamente, en el desdén por la región Caribe coinciden el Gobierno y demagogos de la Izquierda festiva, algún parlamentario insidioso “descubrió” un proyecto agroindustrial que se adelanta en Pivijay con apoyo de capitales brasileños e israelíes, inmediatamente empezó a satanizarlo diciendo que se trata de una apropiación indebida de baldios. Es el único proyecto agroindustrial de relieve en la zona y puede ser una redención económica para la región, pero ahí está el propósito de sabotearlo. Afortunadamente parece que el marxista de pacotilla no sabe que hay un proyecto de silvicultura en la cola de la ciénaga de Zapayán, el cual recibe apoyo económico de una empresa alemana productora de artículos de oficina, por que inmediatamente puede aparecer denunciando el imperialismo alemán.
Las relaciones de funcionarios del alto Gobierno con los problemas de La Costa, toman a veces un carácter pintoresco, casi estúpido, un ministro de agricultura recientemente afirmó que la represa de El Cercado en la Guajira era “un elefante blanco”, así se refirió a la única obra de almacenamiento de aguas e irrigación, que se ha construido en la región más seca de Colombia. Necesidades manifiestas tales como un nuevo puente con gálibo alto en Barranquilla, permanecen en el terreno de los anuncios. Lo único que realmente interesa a los funcionarios del Gobierno Central es la limpieza de las playas en Santa Marta y Cartagena para sus vacaciones, que la población viva entre el barro en la depresión de Mompox o en el bajo Sinú carece de importancia.
Por último cabe hacer mención a la bofetada que recibió la Costa Atlántica, en lo referente a las próximas elecciones presidenciales. Para dichos comicios se presentó la candidatura del doctor Eduardo Verano de la Rosa, con la bandera de la regionalización del País ante el asfixiante centralismo que está operando. En unas elecciones anteriores esta propuesta anti-centralista del doctor Verano recibió en la Costa aproximadamente 3 millones de votos. En esta ocasión el candidato mencionado reunió las firmas de respaldo para su aspiración pero el Concejo Electoral no las aceptó. No hay una explicación pública de porqué fue tomada esa actitud. ¿Hay juego limpio ahí? ¿Los señores del Concejo Electoral consideran que los ciudadanos del litoral Caribe son menores de edad? Todo parece indicar que hay una actitud excluyente carente de ética.


Wednesday, October 09, 2013

Un Estado Paralítico

por Jaime Galvis Vergara
El Estado Colombiano no se distingue por su dinamismo. Desde antes de constituirse como tal, en la época colonial fue un territorio donde la vida transcurría sin sobresaltos, una población que vegetaba en aldeas de las montañas, sin mayores cambios. Las generaciones se sucedían en los mismos parajes sin viajar, reducidas a la rutina de trabajo e iglesia. La Independencia trajo pocos cambios en la vida lugareña, los más notorios fueron una serie de conflictos y guerras civiles. El Siglo XIX en Colombia se distinguió por una abulia absoluta, quizás la única iniciativa interesante fue la de un empresario alemán para la navegación regular del río Magdalena. La actividad central de los gobiernos fue la política y la creación de sinecuras, hubo verdaderas cascadas de decretos y leyes inútiles, para estorbar y coaccionar toda actividad constructiva, debido a esto, el inicio de los ferrocarriles tuvo un desarrollo en extremo lento e incoherente, cabe anotar que varias líneas férreas duraron más tiempo en construcción, que en funcionamiento. El desarrollo manufacturero fue artesanal y mínimo tanto que los artículos metálicos importados se consideraban tesoros, los machetes y los azadones figuraban en los testamentos. Los caminos de herradura coloniales fueron en su mayor parte abandonados. La mayor parte de la población permaneció aferrada a las cordilleras porque en las tierras bajas las enfermedades tropicales no permitían el poblamiento y la desidia oficial no realizó labores de saneamiento. Todavía en la mitad del Siglo XX la fiebre amarilla imperaba en grandes extensiones del País. El bocio era endémico ya que un monopolio oficial vendía sal sin yodo.

En medio del estancamiento hubo dos aspectos que presentaron una gran expansión, por una parte la expedición de leyes, decretos, reglamentos, proclamas, reformas administrativas, “instituciones”, tribunales, comités etc., pero realizaciones pocas o nada. La otra expansión fue demográfica, una población enferma de bocio, raquitismo, viruela, lepra, tuberculosis, paludismo y mil endemias más, resultó muy prolífica.

Llegó la mitad del Siglo XX y Colombia carecía de carreteras a las costas, las vías se construían a un ritmo desesperantemente lento porque los vericuetos burocráticos impedían la aceleración de los proyectos. El sector eléctrico tuvo serio estancamiento porque nuestros “estadistas” decidieron que solamente el Estado podía construir plantas generadoras. La actividad minera fue sometida a tal cantidad de trámites absurdos que el impulso que tuvo la minería antioqueña en el Siglo XIX se apagó. Todas las trabas y reglamentos que se le ocurrieron a cada burócrata ignorante se volvieron leyes. El control de cambios y Planeación Nacional se convirtieron en obstáculos para el ejercicio de la libre empresa, fueron el instrumento de favoritismos y de antipatías regionales que originaron distorsiones absurdas en la economía.

A toda esa serie de disparates, se agregó algo que el País no estaba pidiendo, toda una imposición, la Constitución de 1991. Se inventó un clamor nacional, el cual solamente existió en los medios de comunicación, para reemplazar la Constitución de 1886, la cual tenía una virtud, era un texto corto y conciso. La nueva constitución, en cuya redacción hubo notable improvisación, es un texto farragoso y casuista, el cual en lugar de procurar agilizar el funcionamiento del Estado, lo hizo más lento y complicado. Un documento con 380 artículos por los cuales se pretende reglamentar todos los aspectos de la vida ciudadana, es algo totalmente inapropiado para el Mundo cambiante del Siglo XXI.

La Constitución de 1991 creó un poder judicial desmesurado y omnipotente sin tener en cuenta que desde hace décadas la justicia ha sido infiltrada por el extremismo izquierdista. A la Corte Suprema de Justicia y al Consejo de Estado, le agregaron el Consejo Superior de la Judicatura y la Corte Constitucional, con esto el País tiene que soportar cuatro altos tribunales, tolerar sus incoherencias y presenciar sus frecuentes conflictos. El contacto del ciudadano común y corriente con la justicia continúa teniendo lugar a través de oficinas de juzgado, sucias y mal atendidas, muy lejos del Olimpo de los mencionados tribunales. Estos se dedican a labores de más alto vuelo tales como sus entelequias jurídicas, a interferir con los otros poderes del estado, a cogobernar,  llevar a cabo persecuciones políticas y muy frecuentemente a disputas entre sí por atribuciones, privilegios y canonjías. La Corte Constitucional puede paralizar cualquier proyecto por “inconstitucional” y con frecuencia lo hace, lógicamente una constitución que legisla sobre todo lo divino y lo humano tiene suficientes artículos y parágrafos para impedir cualquier iniciativa, independientemente de lo necesaria o urgente que sea.

Por otra parte la Corte Suprema puede declarar “Inexequible” todo lo que no les guste a sus magistrados; el Consejo de Estado puede dilatar cualquier litigio indefinidamente y con frecuencia lo hace. Mientras tanto el País permanece estancado. Además de los mencionados altos tribunales, la Constitución de 1991 creó un organismo muy especial, la Fiscalía, un abultado ente burocrático que opera en forma parecida a como actuaba el Santo Oficio, hace señalamientos, encarcela y luego investiga, esto último con la debida lentitud. Esta especie de Checa se ha convertido en una fuente de atropellos. El Habeas Corpus, derecho  reconocido en el artículo 30 de la mencionada constitución, es ignorado olímpicamente por la Fiscalía. Generalmente la dirigen extraños personajes, poco objetivos, algunos hasta pintorescos. Mucho afán de crear espectáculo y poca seriedad.

Hay dos organismos de control, anteriores a la Constitución de 1991, La Procuraduría y la Contraloría General de la República, son dos fortalezas burocráticas a las cuales alguien denominó las “asustadurías”, se comportan como cortes supremas unipersonales, cuyos directores dada la poca claridad de las respectivas funciones, se inmiscuyen en todo lo divino y lo humano, intervienen en proyectos de obras públicas, en actividades mineras, en política petrolera, en asuntos ambientales, en lo referente a comunidades raciales y hasta en problemas de alcoba. Son pequeños gobiernos que no conciben crear, solamente prohibir y estorbar. Su verdadera función, el control de la corrupción francamente no se nota, pululan las licitaciones amañadas, los contratos que no se cumplen, el nepotismo en la burocracia, los abusos y peculados, pero las denominadas entidades, lo mismo que el Gobierno en general, viven más pendientes de la publicidad y de los titulares de prensa.

Hay más aspectos nefastos en la Constitución de 1991, en el artículo 286 le dan el carácter de entidades territoriales a las reservas indígenas y el artículo 287 agrega lo siguiente:

Las entidades territoriales gozan de autonomía para la gestión de sus intereses y dentro de la Constitución y la ley. En tal virtud tendrán los siguientes derechos:

  • Gobernarse por autoridades propias.
  • Ejercer las competencias que les correspondan.
  • Administrar los recursos y establecer los tributos necesarios para el cumplimiento de sus funciones.
  • Participar en las rentas nacionales.
Con lo anterior se les otorgó a los resguardos indígenas atribuciones equiparables a las de los municipios y departamentos. ¿Los sabios constituyentes estaban informados que los resguardos indígenas constituyen más de la cuarta parte del territorio nacional? ¿Sabían que los grupos indígenas reconocidos como tales tienen una población total reconocida que no llega a 500.000 personas? Con todo esto se fomentó el racismo, comunidades exiguas tomaron aires de nacionalidades, un problema que no tenía Colombia, el de minorías desafectas a la nacionalidad, fue germinado y fomentado desde las esferas del estado.  El disparate llegó más lejos, se estableció el absurdo de las consultas, cualquier proyecto gubernamental o privado debe someterse a consultas con las comunidades, por tanto estas proliferaron, no solamente indígenas, también comunidades afro-descendientes o cualquier grupo que vislumbre la posibilidad de lucrarse obstaculizando toda clase de obras, se constituye en “comunidad”. Actualmente centenares de proyectos de infraestructura, minería, petróleo, industria y agroindustria se encuentran paralizados, por obra de las “comunidades”. Naturalmente las “consultas” se han tornado en un sistema de chantajes y exacciones abusivas. Es una extorsión legalizada que está paralizando totalmente el País.

Los constituyentes en su afán de crearle camisas de fuerza a toda clase actividades, incursionaron en un tema que aunque está de moda, es notoriamente carente de rigor científico, el ambientalismo. Los artículos 79 y 80 de la Constitución, estipulan lo siguiente:
Artículo 79. Todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano. La ley garantizará la participación de la comunidad en las decisiones que puedan afectarlo. Es deber del Estado proteger la diversidad e integridad del ambiente, conservar las áreas de especial importancia ecológica y fomentar la educación para el logro de estos fines.
Artículo 80. El Estado planificará el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales, para garantizar su desarrollo sostenible, su conservación, restauración o sustitución. Además, deberá prevenir y controlar los factores de deterioro ambiental, imponer las sanciones legales y exigir la reparación de los daños causados. Así mismo, cooperará con otras naciones en la protección de los ecosistemas situados en las zonas fronterizas.

¡Esto fue como abrir una caja de Pandora! La investigación científica en ciencias naturales brilla por su ausencia, en cambio florecieron los trámites burocráticos ambientales, la ciencia de formulario con sus informes de “impacto ambiental” y toda una serie de requisitos absurdos se volvió un obstáculo más para toda clase de proyectos. Gradualmente se crearon una serie de “parques nacionales”, extensos territorios donde nunca se hizo una evaluación de los recursos de suelo y subsuelo, se volvieron tierra de nadie, intocables para las actividades productivas, se tornaron en un paraíso para las actividades delictivas. Adicionalmente se idearon unas corporaciones regionales dedicadas a una actividad policiva absurda, la cual paralizó cualquier clase de estudios de ciencias naturales, ya que dichas entidades asumieron prerrogativas de decomiso de cualquier material vegetal, animal o mineral. Naturalmente todo esto ha desembocado en corrupción desmedida. No hace mucho  se hizo un análisis acerca de las diez entidades gubernamentales más corruptas, en dicha lista aparecieron tres de dichas corporaciones, una de las cuales, la encabezaba. Además de todo esto, el fundamentalismo ambientalista se dedicó a obstaculizar y sabotear toda clase de proyectos de desarrollo, carreteras, puertos, minas, campos petroleros, agroindustrias, fábricas etc. Todo este absurdo, con el beneplácito del Gobierno y la ingerencia abusiva de ONGs foráneas. Para culminar se creó una “Agencia Nacional de Licencias Ambientales”, la cual desde unos lujosos escritorios capitalinos dictamina la viabilidad de cualquier proyecto en el territorio nacional, protegiendo los pantanos léase “humedales”, las selvas húmedas, los litorales, el bosque seco, los “paramos”, los cañones, las laderas, los desiertos, etc. Prácticamente decretando el fin de toda clase iniciativas y el confinamiento de los colombianos en las ciudades. Los planteamientos  ecológicos se han vuelto francamente delirantes.

Para completar el triste cuadro del progreso nacional, cabe agregar una creación de la Constitución de 1991, la tutela, un recurso que pudiera haber sido importante para poner la ley al alcance de los ciudadanos más desamparados, se convirtió en un peligroso juguete de la rabulería criolla.

Ante todo lo expuesto, cabe pensar que le espera a un país estancado, donde solamente hay comunicación terrestre con dos de los cinco países vecinos, donde no hay red ferroviaria, la producción de acero es inferior a la de Trinidad Tobago, la industria se halla en decadencia, la agricultura en crisis, la minería estancada, una red vial en extremo deficiente  y la delincuencia en auge. ¿Seguir produciendo leyes y decretos absurdos? Valdría la pena crear una cátedra espacial en los colegios, acerca de la historia de Bizancio, para que la juventud pueda visualizar su futuro.

Friday, July 05, 2013

El mito de Hayek

Publicado el 5 Julio, 2013 en Mises Hispano

Como la mayoría de ustedes sabe, yo era de la izquierda durante los últimos años de secundaria y los primeros años en la universidad; y cuando gradualmente fui descubriendo los errores de la izquierda, fui buscando alternativas. Y encontré, por su frecuente presencia en la prensa, a Milton Friedman y Friedrich Hayek, como los antagonistas de principios y alternativas a todo lo socialista. Y de hecho encontré muchos buenos argumentos en sus escritos para combatir la izquierda predominante en ese tiempo.
Y fue a través de Friedman y Hayek que eventualmente descubrí a Mises, y finalmente a Rothbard. Entonces tengo que decir que debo, intelectualmente, algo a Friedman y Hayek. Pero ese no es mi tópico. En vez de eso, quiero analizar por qué ambos, Friedman y Hayek, eran presentados en ese tiempo, hace casi 40 años, e incluso más en estos días—especialmente en Europa, pero también en los EE.UU.—como los opositores más radicales contra la izquierda, mientras, como luego me di cuenta rápidamente y mostraré en breve, Friedman y Hayek son en realidad parte de la izquierda, por supuesto, no de la versión fuerte tradicional marxista de la izquierda, sino de la versión suave, social-demócrata, redistribucionista del socialismo. Y por eso,  desde mi punto de vista, ellos ofrecen cualquier cosa menos una alternativa de principios contra el socialismo y la izquierda. A esto se le puede llamar “el Mito de Friedman y Hayek.” Aquí me dedicaré sólo a la mitad del mito, al Mito de Hayek.
Friedman, de hecho, es más conocido que Hayek. Si uno busca en Google, Friedman tiene casi 30 millones menciones, mientras Hayek tiene 7 millones de menciones. Creo que Friedman es en parte más conocido que Hayek porque es un escritor más claro, y en parte porque es norteamericano, algo que siempre ayuda en estos tiempos, pero me quiero concentrar en Hayek.
Y ¿por qué me quiero concentrar en Hayek? Porque según yo lo veo, Hayek es un pensador más importante, y su fama durará más que la de Friedman. Por un lado, Hayek era mejor economista. Mientras Friedman hasta su muerte en el 2006 seguía cantando loas a Greenspan y Bernanke, mucha gente inspirada por Hayek y por la teoría de Mises-Hayek sobre el ciclo económico había previsto ya la gran recesión que venía—y que aún continúa. Pero aún más importante, porque Hayek, como europeo del mundo viejo, claramente tenía mejor y más amplia educación. Mientras Friedman era un economista-economista, Hayek era un verdadero intelectual, bien leído no sólo en economía sino en historia intelectual, psicología, filosofía, sociología y leyes. Pero no es su economía técnica lo que los hizo famosos, sino sus excursiones en el campo de la teoría política. Por eso me concentraré en Hayek como teórico político, y específicamente en su Constitución de la Libertad y en sus tres volúmenes de Ley, Legislación y Libertad que generalmente son consideradas las contribuciones más importantes de Hayek al campo de la teoría política.
Primero quiero mostrar que a pesar de varias cosas interesantes que pueda decir, Hayek es un pensador fundamentalmente confundido y desordenado. Esto se hace claro cuando revisamos sus definiciones y elaboraciones sobre el concepto de libertad y coerción.[1]
Hayek define libertad como la ausencia de coerción, hasta allí todo bien; sin embargo, contrariamente a una gran tradición de pensamiento liberal clásico, él no define coerción como la amenaza o iniciación de violencia física contra la propiedad o persona. Él no la define como un ataque contra la propiedad legítimamente adquirida mediante apropiación originaria, produc­ción o intercambio voluntario. En vez de eso, él da una definición cuyo único mérito es su ambigüedad y poca claridad.
Por coerción “queremos decir el control del ambiente o circunstancias de una persona por parte de otra que, para evitar un mal mayor, es forzada a actuar no siguiendo sus propios planes, sino para servir los fines de otro.” O “coerción ocurre cuando las acciones de un hombre son hechas para satisfacer la voluntad de otro hombre, no para él mismo sino para los propósitos del otro.”[2] Y Libertad es “un estado en el que cada persona puede usar su propio conocimiento para sus propósitos.”[3] Ahora, lo que uno inmediatamente nota en esta definición de libertad y coerción es que no dicen nada respecto a “acciones,” “escasez,” “bienes” y propiedad; en vez de eso, coerción se refiere a configuraciones específicas de deseos subjetivos, o planes, o planes que entran en conflicto, o pensamientos, o pensamientos que entran en conflicto, y expectativas; luego—con estas descripciones subjetivas, términos subjetivos—tal definición es inútil por las siguientes razones.
Primero, es completamente inútil como guía para la acción, esto es, es inútil para responder a la pregunta “¿qué estoy permitido a hacer aquí y ahora si no quiero cometer un acto coercitivo?” Porque en general no conozco la voluntad o los planes de otros, y en cualquier caso, conocer los planes de otros sería absolutamente imposible; incluso si quisiera, nunca podría saber, en el punto de partida de mi acción, si lo que estoy planeando hacer implica un acto coercitivo contra alguien. Pero, los individuos, obviamente, deben estar permitidos de actuar de forma correcta antes de conocer los planes de los demás. Y para que esto sea posible, el criterio para distinguir libertad por un lado, y coerción por otro lado, debe ser un criterio objetivo; debe hacer referencia a un evento que posee una descripción física y sobre cuyo resultado el actor debe poseer control físico.
Segundo, la definición de Hayek también es inútil como criterio retrospectivo de justicia, esto es, no puede responder a la pregunta ¿es justificada la acusación de A contra B? o ¿quién es culpable y quién es inocente? o ¿qué tipo de compensación o castigo es adecuado? Dado que la definición de Hayek no contiene ningún criterio físico intersubjetivamente comprensible, sus juicios son completamente arbitrarios. Los criterios de Hayek sobre liberad y coerción son compatibles con prácticamente toda situación física real. No pueden, sin embargo, hacer distinciones reales en el mudo real.
Correspondientemente confusos y contradictorios son, entonces, los intentos de Hayek de aplicar sus definiciones. Al aplicar sus definiciones, Hayek, por un lado llega a la conclusión que el inicio o la amenaza de violencia física constituye coerción, bien. “Coerción ocurre cuando bandas armadas de conquistadores hacen que los súbditos trabajen para ellos, cuando mafiosos organizados imponen cupos a cambio de ‘protección,’ ”[4] y así por el estilo; bien. Por el otro lado, él clasifica actos de amenaza o iniciación de violencia física, tales como el servicio militar obligatorio, o impuestos, como no-coercitivos, siempre y cuando la víctima de tales agresiones hubiese esperado el resultado y se hubiese ajustado a la situación. Decir eso es una atrocidad. Mencionaré esos pasajes más adelante.
Además, por un lado, Hayek identifica violencia física con coerción; y por otro lado, no acepta la ausencia de violencia física o daños como criterio de no-coerción: “la amenaza de fuerza física no es la única forma en que la coerción puede ser ejercida,”[5] incluso si A no ha cometido agresión física contra B o su propiedad, puede ser culpable de coerción. Según Hayek ese es el caso cuando A es culpable de ayuda omitida respecto a B, esto es, cuando no ha dado a B los bienes y servicios que B esperaba de él y que consideraba como “crucial para mi existencia o preservación de lo que yo más valoro.”[6]
Ahora, Hayek dice que sólo hay un pequeño número de casos que se ajustan a ese criterio. Él da dos ejemplos: el dueño de una mina en un pueblo minero, que decide despedir un trabajador, supuestamente comete un acto de coerción;[7] y de igual forma es supuestamente coercitivo que el dueño de la única fuente de agua en un desierto no quiere vender su agua, o si rechaza venderla al precio que los otros consideran justo.[8]
Ahora, debe ser obvio, se requiere poca imaginación para entender que el criterio de Hayek incluye todos los casos. Cualquier acción pacífica que una persona pueda hacer puede ser interpretada por otros como coerción, porque toda actividad es al mismo tiempo, siempre, la omisión de innumerables actividades alternativas que él podría haber hecho, y toda omisión se convierte en coerción cuando al menos una persona reclama que la ejecución de lo que él no ha hecho, la ejecución de la omisión, era “crucial para la preservación de lo que yo más valoro.” En cualquier caso, ambas, ayuda omitida y violencia física, son categóricamente definidas como coerción, sin embargo, entonces obviamente, contradicción inescapables se presentan. Si la omisión de A constituye coerción hacia B, entonces obviamente B debe poseer el derecho de defenderse contra la coerción de A. Pero la única defensa de B es que pueda usar violencia física contra A, que ha omitido hacer ciertas cosas. Pero entonces, actos de violencia física ya no serían clasificados como coerción. En vez de eso, la violencia física sería defensa. Y en este caso, coerción sería la negación pacífica de entrar en intercambio; y también sería coerción si alguien trata de defenderse contra un intercambio forzoso impuesto sobre él. Por otro lado, si la violencia física fuese definida como coerción, entonces B no estaría permitido a defenderse de las omisiones de A. Y si B de todas formas trata de hacerlo, entonces el derecho a defenderse recaería en A. Pero en este caso, por supuesto, las omisiones no constituirían coerción. Contradicciones terribles.
Ahora, de esas contradicciones conceptuales emerge la absurda tesis de Hayek sobre la inevitabilidad de la coerción, y su correspondiente, igualmente absurda justificación del gobierno. “La coerción, sin embargo, no puede ser evitada totalmente porque la única forma de prevenirla es con la amenaza de coerción. La sociedad libre ha resuelto este problema otorgando el monopolio de violencia al Estado, y tratando de limitar el poder del Estado a casos donde se requiere limitar la coerción en manos de agentes privados.”[9] Ahora, de acuerdo a ambas definiciones de coerción de Hayek, esa tesis no tiene sentido. Si ayuda omitida representa coerción, entonces coerción en forma de violencia física, se vuelve necesaria y no sólo inevitable. Pero, si la iniciación y amenaza de violencia física se define como coerción, entonces sí puede ser evitada. Primero, porque cada persona posee control sobre si atacará, o no, físicamente a otra persona. Y segundo, porque cada persona tiene derecho a defenderse con todos sus medios contra el ataque físico de otro. Es sólo inevitable que, siempre y cuando exista agresión física, también habrá necesidad de defensa física. Pero la inevitabilidad de violencia defensiva no tiene nada que ver con la supuesta inevitabilidad de la coerción, a menos que uno confunda la diferencia categórica entre ataque y defensa, y afirme que la amenaza de defenderse uno mismo en el evento de un ataque sea lo mismo que una amenaza de ataque. Ahora, si la violencia física es prohibida, entonces, de eso sigue que uno está permitido a defenderse contra ella. Es absurdo clasificar ataque y defensa bajo la misma rúbrica de coerción. Defensa es a coerción, lo que el día es a la noche.
De la inevitabilidad de la defensa no se desprende ninguna justificación para el monopolio gubernamental de la coerción. Al contrario, un gobierno no es de ninguna manera simplemente un monopolio de defensa que ayuda a los individuos privados a evitar gastos en defensa de otra forma inevitables, porque el gobierno tiene obviamente que cobrar impuestos a la gente para tener los medios para defender a otra gente; y el monopolio de coerción del gobierno incluye, en particular, el derecho del Estado a usar violencia contra ciudadanos privados, y la obligación complementaria, por parte de los ciudadanos, a no defenderse de los ataques del gobierno. Pero ¿qué tipo de justificación para un gobierno es eso de que si una persona se rinde incondicional­mente a un atacante, puede ahorrar gastos de defensa de otra forma inevitables?
Ahora, sobre el tema de las funciones del gobierno. Según Hayek, el gobierno es necesario no simplemente hacer cumplir las leyes y organizar la defensa contra enemigos externos, sino que en una sociedad avanzada el gobierno debe usar su poder de recaudar fondos mediante el cobro de impuestos para proveer un número de servicios que por diferentes razones no puede ser proveídos, o no pueden ser proveídos adecuadamente, por el mercado.
Ahora, como en todo momento hay un número infinito de bienes y servicios que el mercado no puede proveer, Hayek da al gobierno prácticamente un cheque en blanco. Entre tales funciones están: protección contra la violencia, epidemias, desastres naturales como inundaciones y avalanchas; pero también varias de las amenidades  que hacen tolerable la vida en una sociedad moderna: carreteras, medidas estandarizadas de medición, y varios tipos de información  que van desde registros de tierras, mapas, estadísticas, hasta la certificación de calidad de ciertos bienes y servicios ofrecidos en el mercado.
Funciones adicionales del gobierno son: asegurar un ingreso mínimo para todos; el gobierno debe distribuir sus ingresos de tal forma que pueda gastar cuando la inversión privada es lenta; financiar las escuelas y la investigación; hacer cumplir la regulaciones de los edificios y viviendas, y las regulaciones alimentarias; debe encargarse de la certificación de ciertas profesio­nes; regular la restricción de la venta de ciertos bienes peligrosos, como armas, explosivos, venenos y drogas; así como regulaciones sanitarias y de salud en el proceso productivo; y el aprovisiona­miento de teatros, parques de deportes, y así por el estilo—prácticamente no se le escapa nada; y debe hacer uso de su poder de dominio eminente, esto es, de expropiación, para mejorar el bienestar común. También considera que hay ciertas razones para creer que con el incremento general en riqueza, y de la densidad de la población, la parte de todos los bienes que pueden ser satisfechos sólo por la acción colectiva seguirá aumentando. Aún más, el gobierno debe implementar un sistema extensivo de seguro obligatorio, supuestamente coerción para evitar mayor coerción; viviendas subsidiadas es una posible tarea para el gobierno; y también, el planeamiento y la regulación de zonas en la ciudad son consideradas funciones apropiadas del go­bierno, siempre y cuando la suma de las ganancias sea mayor que la suma de las pérdidas—sólo Hayek sabe cómo calcular eso. Y finalmente, el aprovi­siona­miento de las oportunidades para la recreación, la preservación de la belleza natural, o sitios históricos, o el interés científico, parques naturales, reservas naturales, etc. son también legítimas tareas del gobierno.[10]
En adición a eso, Hayek insiste que reconozcamos que es irrelevante qué tan grande es el gobierno, o si crece y qué tan rápido crece; lo único que importa es que las acciones del gobierno satisfagan ciertos requerimientos formales. “Es el carácter, en vez del volumen, de la actividad del gobierno, lo que es importante.”[11] El cobro de impuestos, y el porcentaje de impuestos, para Hayek no es un problema. Los impuestos, y de igual forma el servicio militar obligatorio, pierden su carácter de medidas coercitivas si son, “cuando menos, predecibles, y se hacen cumplir sin tener en cuenta de cómo el individuo, de otra forma, hubiera empleado su energía. Esto les quita la naturaleza maligna de coerción. Si la necesidad conocida de pagar cierto monto de impuestos se vuelve la base de todos mis planes, si un periodo de servicio militar es una parte predecible de mi carrera, entonces puedo seguir un plan general de vida que yo mismo he elaborado y ser tan independiente de la voluntad de otra persona como los hombres han aprendido a ser en la sociedad.”[12] Así, si tú sabes que serás esclavizado por veinte años, te puedes ajustar a eso; si sabes que los impuestos son el 90% y te puedes ajustar a eso, entonces eso no es coerción. ¿Qué tan ridículo se puede ser?!
Ahora debe ser claro en este punto que la afirmación de que Hayek es un libertario radical, un liberal radical, y un oponente de principios contra la izquierda, es plenamente ridículo. Luego, la pregunta que surge es, ¿cómo es que este mito existe? Voy a especular.
La respuesta más obvia es que los periodistas y los medios de comunicación que propagan esos mitos simplemente no saben de lo que están hablando, y que unos copian lo que otros dijeron antes. Pero eso, a pesar de que hay cierta verdad en ello, no explica cómo ese mito puede aparecer en un primero momento, y por qué es tan persistente; alguien debe estar interesado en ese mito y su persistencia. Permítanme sugerir otra posible explicación.
Pónganse en el lugar de la izquierda igualitaria dominante de todos los partidos políticos—y no hay partidos que no sean de izquierda en estos días. ¿Qué harían para mantener, o incluso mejorar, su posición dominante, en vista del hecho de que no pueden lograr uniformidad completa y total en la opinión pública?
Yo haría algo así: primero, identificaría los oponentes más peligrosos que tiene la izquierda, y los excluiría tanto como pueda del discurso público ignorándolos, no mencionándolos, y haciendo que no puedan alcanzar ninguna posición de influencia. Antes de la internet, eso era comparativamente fácil de lograr. Mises y Rothbard, por ejemplo, que son tales peligrosos individuos eran raramente mencionados y era extremadamente difícil encontrar sus libros en las bibliotecas, o incluso saber de su misma existencia. Segundo, trataría de delimitar el rango del discurso legítimo, educado y civilizado, identificando ciertos individuos prominentes que yo pueda presentar como enemigos peligrosos, pero que en realidad tienen ideas confusas y que carecen de principios suficientes, que puedo fácilmente debatir y atraparlos en contradicciones constantes y concesiones a mi propias metas programadas de izquierda. Esto me hace parecer tolerante, y de “mente abierta,” por supuesto. Y siempre puedo ganar un debate, señalando que incluso esos enemigos están de acuerdo con mis premisas fundamentales. Todos ustedes conocen esas estrategias. Típicamente toman la forma de: “pero incluso Hayek y Friedman admiten esto, y no niegan eso; ¿qué más se puede decir?! ellos son ya los enemigos peligrosos; decir más, es absolutamente imposible!”
Y respecto a esos tales llamados enemigos—elegidos por la izquierda como los oponentes oficialmente aprobados, los enemigos que la izquierda ama odiar. Ellos ganan prominencia, respeto, y se vuelven ellos mismos parte del establishment, con acceso no sólo a los medios de comunicación, sino a los más altos rango del poder estatal. Así tenemos a Hayek y Friedman, y Margaret Thatcher y Ronald Reagan. Y otra clave: Helmut Schmidt, el canciller social-demócrata de Alemania en esos tiempos, en el cumpleaños número 80 de Hayek le escribió un telegrama diciendo “ahora todos somos hayekianos,” y eso era lo que realmente sentía, así era! Luego, esa gente se convierte en los invitados favoritos en todo tipo de reuniones oficiales y conferencias; y de hecho si ustedes observan las conferencias de los hayekianos y friedmanianos en estos días, verán que son regularmente auspiciados o co-auspicia­dos por diferentes organismos gubernamentales y funcionarios. Y ellos y sus seguidores devuelven los favores a la izquierda participando en las prácticas exclusionarias contra los enemigos reales, genuinos y peligrosos de la opinión pública dominante de izquierda.
Ciertamente Hayek y Friedman, pero también muchos de sus seguidores, conocen a gente como Mises y Rothbard, pero si es que acaso los mencionan en algo, típicamente dicen unas cuantas cosas buenas seguidas rápidamente  de muchos comentarios negativos. Hayek, por ejemplo, menciona a Rothbard en un par de pies de página, en total, en todas sus obras. Y en el prefacio del libro de Mises,Socialismo, y en las Memorias de Mises, Hayek dice que Mises había cambiado sus forma de pensar y que había renunciado a su racionalismo excesivo, aunque absolutamente no hay nada que muestre ese cambio en Mises. Y Friedman, siempre ignoraba y trataba de burlarse de Mises, quien se había referido a él y a su gente, en la Sociedad Mont Pelerin, como nada sino “un manojo de socialistas.” El mismo tipo de calificaciones ustedes pueden encontrar en los líderes de la Fundación Hayek de Alemania. Hayek es alabado como el más grande filósofo y economista de la libertad en el siglo veinte, y tal vez de toda la historia humana; y Murray Rothbard: unos pocos comentarios halagadores, buen economista… pero todo lo que dice termina en absurdo. Sin dar ninguna explicación de cuál es ese absurdo. El estilo siempre es el mismo: lo reconoces, dices una palabra bonita, pero en la siguiente línea dices “pero básicamente son unos pobres locos.”
En cualquier caso, lo que los friedmanianos y los haye­kia­nos, e incluso más sus actuales seguidores, estos días, en vez de juntarse con extremistas maleducados y ana­r­quis­tas, como Mises y Rothbard y sus asociados, prefieren asociarse con políticos de alto rango, con banqueros centrales y con proselitistas de la guerra; miren simplemente las reuniones de la Sociedad Mont Pelerin, y verán esos grupos de gente. Hubo otra conferencia sobre Hayek en Obergurgl, Austria, el conferencista principal fue Václav Klaus, que estuvo a favor de los Decretos de Benes, que expropiaron a los alemanes en la entonces Checoslovaquia, y los otros dos conferencistas principales son gente que trabajan para el Banco de Inversiones Europeo y la cabeza de un banco austriaco bien conectado al gobierno. Ese es el tipo de conferencias que los hayekianos organizan.
Ahora, ¿qué hacer entonces? Debemos decir las cosas como son. Y en la era de la internet, no es posible ignorarnos completamente.  Así romperemos esta alianza dañina entre la izquierda dominante y su oposición radical de libre mercado oficialmente designada y aprobada. Sin duda, esto nos traerá la animadversión de los líderes del movimiento hayekiano y friedmaniano, pero también hace posible ganar los espíritus confundidos de esos movimientos, que encontraron a Hayek y Friedman primero, pero que también ven que hay problemas con ellos, y que buscan una salida.
¿Y qué debemos decir? Aquí utilizaré las palabras de Rothbard. Antes de que La Constitución de la Libertad fuese publicada, el manuscrito fue enviado a Rothbard. Y Rothbard escribió dos memos sobre el manuscrito. Uno fue una crítica página a página, que fue enviado al mismo Hayek—no creo que Hayek adoptara algo de eso. El segundo fue un memo interno enviado a Volker Fund, que pagaba el salario de Hayek en esa época, y básicamente pedía que cortaran los fondos a Hayek. Mencionaré la primera oración y luego el último párrafo del memo interno que Rothbard envió. “La Constitución de la Libertad de F.A. Hayek, es sorprendente y angustiosamente un libro extremada malo, y yo diría hasta maligno.” Esa es la primera oración. Ahora el último párrafo:
“Esa, entonces, es la fachada que F.A. Hayek presentará al mundo en su Constitución de la Libertad. Una fachada que si yo fuese un joven interesado por primera vez en asuntos políticos, y leyera esto como el mejor producto de la “extrema derecha” [Murray se refiere aquí al movimiento libertario como la extrema derecha] yo me convertiría en un ferviente seguidor de la izquierda inmediatamente, y creo que así harían todos. Por eso considero que es un libro peligroso y por eso creo que los de la derecha deben atacar este libro con mucha vigorosidad cuando aparezca, en lugar de lo que estoy seguro ellos harán: aplaudirlo como muchos otras focas amaestradas. Porque (1) Hayek ataca el laissez-faire, y ataca o ignora a los verdaderos libertarios. Por tanto, creando la línea “incluso Hayek admite…” y (2), su argumento está basado en un menoscabo o relego de ambos razón y justicia, de tal forma que cualquiera interesado en razón o justicia tenderá a oponerse al libro completo. Y debido a la gran prominencia de Hayek en el mundo intelectual, cualquier falla de los de extrema derecha en atacar el libro, con el vigor implacable que merece, sin duda perjudicará la causa de la derecha que todos nosotros consideramos querida.”[13]
Y lo mismo se aplica a Friedman; el caso de Friedman es incluso peor que el de Hayek. Muchas gracias.

[1]Consultar  Murray Rothbard. “F.A. Hayek and the Concept of Coercion,” en The Ethics of Liberty(New York: New York University Press, 1998) pp. 219.  http://mises. org/rothbard/ethics.pdf
[2]F.A. Hayek, The Constitution of Liberty, The Definite Edition. En The Collected Works of F.A. Hayek. Vol. 17Hamowy Ronald, Ed. (London: Routledge, 2011) pg. 199.
[3]F.A. Hayek, Law, Legislation and Liberty, Vol. 1 (Chicago: University of Chicago Press, 1973), pp. 55-56.
[4]F.A. Hayek, The Constitution of Liberty, The Definite Edition. En The Collected Works of F.A. Hayek. Vol. 17Hamowy Ronald, Ed. (London: Routledge, 2011) pg. 204.
[5]Ibid, pg. 202.
[6]Ibid, pg. 203.
[7]Ibid, pg. 204.
[8]Ibid. pg. 203.
[9]Ibid, pg. 71.
[10]Ver, Part III “Freedom in the Welfare State.” F.A. Hayek, The Constitution of Liberty, The Definite Edition. En The Collected Works of F.A. Hayek. Vol. 17Hamowy Ronald, editor. (London: Routledge, 2011).
[11]Ibid, pg. 331.
[12]Ibid, pg. 210.
[13]Rothbard, Murray. “Confidential Memo on F.A. Hayek’s Constitution of Liber­ty.” En Murray N. Rothbard Vs The Philosophers, Unpublished Writings on Hayek, Mises, Strauss and Polanyi. Modugno, Roberta, Ed. (Auburn, Al.: Ludwig von Mises Institute, 2009) Pg. 61.http://mises.org/document/4983/

Traducido del inglés por Dante Bayona.